Football for schools
Grupos de interés
Esta sección informa a las federaciones miembro (FM) sobre el Programa Football for Schools de la FIFA.
Mientras que las FM tienden a centrar su atención en apoyar las estructuras de las ligas y de clubes, resulta evidente que los centros educativos presentan una gran oportunidad para involucrar a los jóvenes en el fútbol fuera de las estructuras más tradicionales. Asimismo, la enseñanza tanto de un fútbol de calidad como de aptitudes para la vida mediante la formación de escolares complementa el trabajo de las FM, puesto que incrementa la base de una participación masiva, crea posibles vínculos entre las estructuras escolares y las de clubes, y permite el acceso al fútbol en comunidades donde las estructuras de clubes no están presentes o aún no funcionan completamente.
Según la UNESCO, alrededor de 700 millones de personas están matriculadas en la educación primaria, y muchas de ellas nunca han formado parte de un club de fútbol, por distintas razones. El programa contribuye a reforzar el deporte, ya que proporciona la oportunidad de jugar al fútbol al mayor número de niños posible e incrementa la base de participación masiva. Se prevé que el aumento del número de participantes haga crecer la probabilidad de que más niños y niñas se tomen el fútbol en serio y compitan en clubes (o en selecciones). Por su parte, aquellos que solo quieren jugar tienen la oportunidad de hacerlo y de aprender al mismo tiempo valiosas aptitudes para la vida.
Nota: el programa se ha concebido para complementar el trabajo de las federaciones miembro, no para competir con este. Los centros educativos ofrecen un medio fundamental para que los jóvenes se involucren en el fútbol.
Las FM tienen las siguientes funciones y responsabilidades en el marco del programa:
Procurar la cooperación de las autoridades gubernamentales correspondientes para promover el programa en sus países y obtener una declaración por escrito de las autoridades gubernamentales pertinentes, es decir, el Ministerio de Educación, en la que se confirme que el programa se podrá incluir en los currículos o en las actividades extraescolares de los centros educativos participantes.
Velar por que dichos centros cumplan en todo momento con los requisitos de estas directivas.
Enviar a la FIFA la lista de centros educativos participantes.
Garantizar que el equipamiento futbolístico de valor en especie se entregue a los centros educativos participantes mediante la colaboración con el Programa Mundial de Alimentos (si procede) y las autoridades locales.
Respetar la legislación aplicable, incluidas las leyes en materia de protección de datos y privacidad.
Enviar a representantes designados para formarlos como formadores profesionales del programa. A continuación, estos se encargarán de formar a los formadores nacionales que, a su vez, harán lo propio con los educadores de los centros educativos pertinentes.
Ayudar a planificar y coordinar la formación nacional o local de los formadores de sus países o territorios, para garantizar que los educadores reciban una formación eficaz con el fin de impartir el programa. Esto implica la cooperación con las autoridades pertinentes para impartir dicha formación.
Designar a un responsable de su personal para que se encargue de tratar con los centros educativos participantes, las autoridades gubernamentales competentes y la FIFA.
Proporcionar a la FIFA informes de seguimiento y actualizaciones periódicas, incluida la comunicación de cualquier dificultad surgida durante la implementación del programa.
Eximir a la FIFA de toda responsabilidad en cuanto a quejas, denuncias, demandas por daños y perjuicios, o responsabilidad derivada de la implantación del programa.
Evitar toda situación que pueda dar lugar a un conflicto de intereses.
El Programa Football for Schools tiene como objetivo fomentar y facilitar la cooperación entre las FM, las autoridades gubernamentales competentes y los centros educativos participantes con el fin de establecer una colaboración efectiva, así como funciones y responsabilidades.
Dado que el programa se ha diseñado para su uso en entornos escolares, la implicación del Ministerio de Educación (o de un organismo equivalente) es esencial. Los programas escolares que se desarrollan fuera de los ministerios requieren la aprobación de los Gobiernos para poder ser implementados en los centros educativos. Además de proporcionar permiso y facilitar el acceso a los centros educativos, esto garantizará el cumplimiento de las políticas y los códigos de conducta (p. ej., de salvaguardia de la infancia) del ministerio. Además, el ministerio será clave a la hora de buscar vínculos útiles con otros programas, oportunidades de formación y garantizar la sostenibilidad del programa a largo plazo.
Este trámite es muy importante, puesto que la FM no es el ente rector escolar y tiene que cooperar con la autoridad correspondiente (que puede ser diferente en cada país). Si los gestores del programa quieren trabajar en centros educativos que no formen parte del sistema (gubernamental) público, es posible que también sea necesario pedir permiso a otros organismos administrativos (p. ej., grupos religiosos o centros educativos privados).
Si bien la gestión del programa puede variar de un país a otro, es importante que antes de poner el programa en marcha, los grupos de interés firmen un acuerdo formal que abarque aspectos como los procesos para formar y seleccionar centros educativos, establecer los objetivos generales del programa así como la implementación, supervisión, evaluación y el apoyo administrativo. Es recomendable que se establezca un grupo de gestión nacional del programa (o comité de dirección) en el ámbito nacional para administrar y controlar el programa en los respectivos países.
¿Qué es un grupo de gestión nacional?
El grupo de gestión nacional es el responsable de la gobernanza y la gestión del programa dentro de su territorio. Esto incluye la adaptación, la implantación, el seguimiento y la evaluación del programa. Idealmente, el grupo de gestión nacional se debe constituir tan pronto como sea posible y antes de presentar una solicitud oficial para unirse al programa. Antes de poner en marcha el programa, es fundamental que el grupo de gestión nacional alcance un acuerdo formal que aborde los procesos de formación, la selección de centros educativos y el establecimiento de los objetivos generales del programa, la implementación, el seguimiento y la evaluación, así como el apoyo administrativo.
El grupo de gestión nacional deberá contar con oficiales de las FM de la FIFA y autoridades públicas o del ministerio correspondiente (en muchos casos, suele ser el Ministerio de Educación). Esto incluirá la designación de personas de contacto nacionales para el programa (idealmente, uno de la FM y otro de un ministerio relevante, como mínimo) que asistan a un seminario regional. Una de las personas de contacto deberá asumir el la función de coordinador nacional de formación, con el objetivo de supervisar la puesta en marcha de la formación nacional o local de formadores en su territorio. Otros puntos de contacto pueden tener responsabilidades compartidas relativas a la gobernanza y la administración del programa e incluir a otros grupos de interés.
Las partes interesadas pueden redactar un documento con los términos de referencia del grupo de gestión nacional.
Al diseñar el programa en el ámbito nacional, es preciso aplicar una serie de principios.
Las consultas con otros grupos de interés son esenciales para garantizar que se tengan en cuenta todos los puntos de vista, incluidos los de los niños y jóvenes.
El programa se basará en una colaboración entre la FM y el gobierno nacional (Ministerio de Educación, Ministerio de Deportes, Ministerio de Sanidad, etc.).
El programa puede estar dirigido por la FM o las autoridades gubernamentales —se contemplan varios escenarios posibles—, pero deben basarse en un memorando de acuerdo entre las partes.
La calidad del programa es de gran relevancia a la hora de mantener el interés de los alumnos y fomentar el deporte en todos los niveles. En este sentido, resulta esencial proporcionar apoyo técnico de gran calidad a los educadores.
La igualdad en términos de acceso y oportunidades es innegociable. El programa debe ser inclusivo y debe garantizar la participación de educadores de ambos sexos, de niños y niñas, de niños con discapacidades y de niños de distintos contextos culturales y étnicos.
El programa debe abordar la responsabilidad social y llegar a los jóvenes de las zonas más desfavorecidas, e incorporar apoyo psicosocial y vínculos de derivación para alumnos y educadores.
Enfoque gradual
El programa se pondrá en marcha de forma gradual. Con el fin de poder implementarlo poco a poco en las distintas regiones, será preciso llevar a cabo un proceso de consultas, establecer una colaboración y formar personal en las distintas zonas antes de implementar plenamente el programa a nivel nacional. En paralelo, el programa deberá ser supervisado y evaluado de manera continua. La implementación se llevará a cabo siguiendo un plan muy concreto.
En un acto de presentación en todo el mundo, se darán a conocer información y materiales promocionales para la divulgación, la movilización de socios y la comunicación en el ámbito regional y nacional.
Se celebrarán consultas para presentar el programa a los grupos de interés nacionales.
Los grupos de interés nacionales formarán un grupo de gestión nacional y presentarán las solicitudes.
La FIFA, en colaboración con la UNESCO, revisará cada solicitud y determinará su aceptación.
El grupo de gestión nacional designará a las personas de contacto y los coordinadores nacionales de formación y los principales socios, las modalidades de cooperación y las prioridades geográficas; asimismo, se encargará de seleccionar centros educativos, distribuir balones y otro equipamiento, la comunicación y divulgación, los procesos de presentación de informes, etc.
La FIFA, en colaboración con la UNESCO, organizará seminarios regionales para las personas de contacto y los coordinadores nacionales de formación.
Tras los seminarios regionales, el coordinador nacional de formación estará capacitado para formar a los formadores de todo el país.
Los formadores nacionales formarán a los educadores seleccionados de los centros educativos participantes.
Los educadores formados utilizarán la aplicación para móviles e impartirán el programa.
Se llevarán a cabo un seguimiento y evaluación de todas las etapas.