Medina llegó al proceso de selecciones de la Federación Costarricense de Fútbol gracias al Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA
Con solo 16 años, disputa en Polonia la segunda Copa Mundial Femenina juvenil de la FIFA de su corta carrera
"¡El fútbol es lo más lindo que hay en el mundo!", exclama la delantera
Tanto dentro como fuera de una cancha, Nubia Medina muestra una madurez impropia para una niña de 16 años recién cumplidos. Sobre todo, si se tiene en cuenta que, en un suspiro, pasó de jugar exclusivamente con varones en una pequeña isla de Costa Rica a representar a su país en la segunda Copa Mundial Femenina juvenil de la FIFA de su carrera…
"Empecé a jugar al fútbol en Isla de Chira desde que tengo memoria… Tendría 4 ó 5 años cuando empecé, pero no había equipos de niñas. Entonces, jugué en un equipo de niños hasta que llegué a Jacó a los 11", cuenta con desparpajo en Lodz, donde disputa la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Polonia 2026™.
En ese entonces, la familia atravesaba dificultades económicas y no había dinero para botas. "Jugaba descalza o en zapatillas, y hasta usé botas rotas alguna vez", recuerda sin perder de vista sus orígenes esta delantera hábil, veloz y goleadora.
La primera oportunidad le llegó cuando alguien le recomendó a Greivin Moscoso que viajara hasta Isla de Chira para verla en acción. Moscoso le organizó un partido con mujeres más grandes, algunas de ellas adultas, y Medina hizo tres goles. Ahí dio el salto al distrito de Jacó para jugar en su primer equipo femenino, Escorpiones de Garabito.
La mamá de Nubia cumplió un rol clave, ya que durante un tiempo la acompañó casi a diario a recorrer los 105 kilómetros que separan ambos lugares. La situación parecía insostenible hasta que apareció una familia de Jacó que decidió “adoptarla” para ayudarla a cumplir su sueño.
"Ellos me regalaron mis primeras botas de fútbol nuevas. ¡Estaba tan feliz que ni dormí esa noche!", recuerda con una sonrisa que le ilumina la cara.
Jugaba allí cuando, promediando el año 2021, apareció una nueva oportunidad que se convirtió en un punto de inflexión: formar parte del Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA que implementa la Federación Costarricense de Fútbol.
"En un partido conocí a una muchacha que era parte del proceso de FIFA Talent, me dijo que era muy buena y que quería que formara parte del programa. Empecé antes de cumplir los 12 y me fueron subiendo de categoría cada vez que tenía torneo. Y acá estoy", resume con simpleza en Polonia.
Me sentí muy emocionada por dar mi primer gran paso, de que me aceptaran como lo que soy, una jugadora.
En el programa, Medina fue puliendo su juego y moldeando su personalidad. “Me sentí muy emocionada por dar mi primer gran paso, de que me aceptaran como lo que soy, una jugadora. Al venir de un lugar tan pequeño, yo pensé que iba a ser distinto. Y me sentí orgullosa de mí por ver cómo lograba llegar a la selección en poco tiempo”.
Su ascenso fue tan meteórico que, en 2025, fue la menor de las seis jugadoras identificadas a través del Programa TDS que disputó la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA™ que se jugó en Marruecos.
Es más, cuando se le muestra una parte de la entrevista que se grabó con ella en ese entonces, vuelve a reírse con ganas. "¡Qué cambio grande! He cambiado mucho personalmente, físicamente, mentalmente… Pasé cosas que no se las deseo a nadie y eso me hizo crecer. En el fútbol también. Supe manejarlo".
Estar representando otra vez a su país, ahora en un Mundial Femenino Sub-20, "es un paso muy grande, me da orgullo y es hermoso", dice Nubia. "Agradezco a todos los ‘profes’, a la ‘profe’ Patri (Patricia Aguilar), me ha dado mucha confianza, y más que soy la menor de todo el equipo. Ese apoyo es muy importante".
Medina, que fue titular en el debut de Costa Rica, se ha convertido en un ejemplo para muchas mujeres, algo que no parece pesarle en lo más mínimo. De hecho, a principio de este año, fue una de las oradoras en el Evento de Élite de la Academia FIFA Talent en Costa Rica, donde se reconocieron oficialmente los avances de la academia y el compromiso de la FCRF con el desarrollo de jóvenes talentos, así como con la implementación de los criterios establecidos por la FIFA.
Allí contó en primera persona su experiencia en el Programa TDS, y el impacto que ha tenido tanto en su carrera como en su vida. Por eso retoma aquellos conceptos y deja un mensaje para quien quiera oírla. "A esas niñas les diría que luchen por sus sueños, que crean en ellas mismas... ¡El fútbol es lo más lindo que hay en el mundo!".