Humberto Sierra fue voluntario de apoyo a los árbitros hace 40 años
Estuvo presente en el histórico partido de cuartos de final de México y se llevó un gran regalo
Como árbitro, llegó a tener el gafete FIFA y estuvo presente en partidos internacionales
La Copa Mundial de la FIFA México 1986™ fue muy importante para todo el país. Una nación que hacía historia convirtiéndose en el primer país en albergar el torneo por segunda vez tras haberlo hecho en 1970.
En lo deportivo, el "Tri" consiguió una hazaña histórica al llegar invicto hasta los cuartos de final. Allí apareció la después finalista República Federal de Alemania para en Monterrey acabar con el sueño de un país volcado tras una fatídica tanda de penales.
Fue un partido que terminó en una decepción para todo un país, pero que también trajo un regalo muy especial para nuestro protagonista.
Con el paso de los años, ese momento de amargo recuerdo para todo México, se iba convirtiendo en un tesoro para Humberto Sierra, árbitro mexicano de la época, que se apuntó a aquella Copa Mundial como voluntario de apoyo a los árbitros.
"Nos asignaron un vehículo para el transporte de los árbitros. Recibíamos la notificación de que arribaban en el aeropuerto a tales horas y teníamos que estar ahí. Los llevábamos al hotel y les preguntábamos si querían salir, conocer la ciudad…".
Esa relación con los árbitros le acercó a Jesús Díaz Palacios. El colombiano fue el encargado de dirigir aquel partido de cuartos de final, disputado el 21 de junio de 1986 en el Estadio Universitario de Monterrey, y al final del duelo, tuvo un gesto con Humberto que quedaría para siempre en su memoria.
Humberto así lo introduce: "De aquel Mundial, mi principal recuerdo es del partido cuartos de final entre. Recuerdo un estadio totalmente lleno, íbamos hacia el estadio con los árbitros hablando, ellos comentaban su plan de trabajo y recuerdo bastante tráfico".
"Llegamos al estadio, los árbitros entraron al vestuario y nos quedamos fuera. Fue una emoción para mí muy bonita, aunque no iba vestido de árbitro, iba en traje, pero me sentía parte del equipo arbitral".
Y así llega el momento del final del partido, la tristeza de todo un país, pero para Humberto un momento de emoción que le cambia el gesto de la cara mientras lo cuenta.
"Termina el partido y llega ese momento emotivo. El árbitro se despide de todos y le dice a un juez de línea, 'toma, este balón es para ti’. Al otro asistente le da otro, al comisario, Roger Marchand, francés, le da uno, y luego me dice, 'Humberto, este balón es para ti'", nos cuenta, mientras, emocionado, lo sostiene en las manos.
"Pensaba ‘qué gran recuerdo tengo de mi participación en el Mundial’. Ahora con mucho gusto y con mucho orgullo lo digo, 'este es para mí un trofeo invaluable'".
Un balón que con el paso de los años se ha convertido en una reliquia de la que todos quieren saber.
"Es un 'trofeo' que he guardado, lo he tenido muchos años recordando el momento con mis hijos. Ahora mucha gente me pide que le cuente la historia. Me preguntan si con este balón el "abuelo" [Francisco Javier] Cruz marcó el gol anulado. No sé. Me preguntan si fue el que se utilizó en la tanda de penaltis, y no sé. Pero si sé que con este se jugó en algún momento del partido. En aquel Mundial fue la primera vez que se autorizaba tener cinco balones en la cancha", nos cuenta.
Y añade: "Salía un balón y entraba el que estaba afuera. Entonces, en algún momento de los 90 minutos del partido, más los 30 minutos de los tiempos extra, tanda de penales, este balón lo utilizaron. Y para mí lo he guardado. Primero fue un bonito recuerdo, y ahora es un orgullo, para mí, invaluable".
Humberto era en aquella época árbitro profesional. "Llegué a árbitro de primera división, fui seleccionado para el gafete de FIFA", nos cuenta mientras nos lo enseña, resaltando que fue de la primera generación de árbitros asistentes o jueces de línea, y aquel Mundial del 86 fue el comienzo de una carrera que le brindó grandes satisfacciones y participar en partidos internacionales.
Un orgullo que le ha dado ver ahora como la Copa Mundial de la FIFA 2026™ ha vuelto a su país, México, y a su ciudad, Monterrey, volcándose ambas con el torneo.
"Somos muy apasionados, pero muy cordiales y amistosos, y por eso decidieron repetir en 2026. En 1986 recibimos con mucha alegría a todos los aficionados, y creo que fue una razón muy poderosa para que FIFA volviera a poner los ojos en México", nos cuenta.
Humberto pudo vivir esa emoción de nuevo durante el encuentro de la tercera jornada del Grupo A entre Sudáfrica y la República de Corea, celebrado en el Estadio Monterrey, quedando sorprendido por toda la ceremonia previa al encuentro.
"Conforme han ido pasando los años y los Mundiales, cada vez hay algo nuevo. En este Mundial, las dos banderas extendidas en el medio campo, de un país y del otro, el desfilar todos los jugadores, suplentes y titulares, y estar ahí en los himnos, el saludo con los árbitros… es algo que no se había visto en ninguna Copa Mundial. Este tipo de innovaciones que ha hecho FIFA van a elevar mucho el nivel de cara a futuros Mundiales".
Pero su pasado siempre vuelve y Humberto lo evidencia cuando la pregunta va acerca del partido…
"Estaba como aficionado, pero mi cabeza estaba en lo mío. Ver cómo corría el árbitro y las decisiones que tomaba, porque no me lo puedo quitar. Amonesta, tiro libre, saque de banda… Yo me estoy narrando el partido conforme a lo que veo en el árbitro", se sincera.
Una carrera de árbitro que comenzó casi por accidente.
"Yo trabajaba en la Universidad Autónoma de Nuevo León y el que era mi jefe inmediato superior era instructor de árbitros profesionales y me regaló un reglamento de fútbol y me gustó. Empecé a entrenarme con árbitros profesionales. Me gustó la disciplina que se llevaba. Cumplir con los horarios".
Una carrera que fue creciendo: "Me llamó mucho la atención, la disciplina, la aplicación de la justicia", nos cuenta sobre una carrera que siguió subiendo.
"Fui avanzando en mi carrera profesional, fui nombrado mejor juez de línea en una temporada del fútbol mexicano, después en segunda división gané el trofeo al mejor árbitro y ascendí a la primera división. Fui de la primera generación de árbitros asistentes en 1992 y en Monterrey fui el primer árbitro con gafete de FIFA en la historia", cuenta mientras nos lo enseña junto con imágenes de partidos internacionales.
Un arbitraje que ha tenido bastantes mejoras en los últimos años. Una innovación que está mejorando la experiencia durante la Copa Mundial de la FIFA™:
"En mi época, el librito [de las reglas de juego] era muy chiquito, 17 reglas y algunas indicaciones, Ahora ya es un tomo más fuerte, han modificado muchas cosas, aparece el VAR, algo que es una innovación tecnológica muy buena. Si quieres modificar las reglas de juego en beneficio del árbitro, o si es para mejorar, bienvenido sea", concluye.