Santo Tomé y Príncipe superó las expectativas con su victoria ante Bahamas.
Lígia Santos fue la única entrenadora femenina en el torneo
El Programa Forward de la FIFA ha contribuido al desarrollo del fútbol en esta nación insular.
Mientras concluía la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA™ —en la que España se alzó con el título en la edición tras vencer a Chequia por 3-0—, otras selecciones participantes, alejadas de los focos, lograban hitos de gran relevancia.
A diferencia de otros torneos de la FIFA, esta competición estuvo abierta a todas las federaciones miembro de la FIFA; un total de 189 equipos compitieron en Azerbaiyán, brindando así la oportunidad de participar a escala mundial a selecciones que nunca antes se habían clasificado para un torneo de la FIFA.
Entre las 78 selecciones que debutaban en un torneo de la FIFA se encontraba Santo Tomé y Príncipe, que representa a la segunda nación más pequeña de África, con una población de poco más de 200.000 habitantes.
Este ha sido el torneo más importante en el que han competido como nación, y aprovecharon la oportunidad al máximo, disputando un total de diez partidos contra rivales de cinco confederaciones distintas: tres de la UEFA, tres de la Concacaf, dos de la AFC, y uno de la OFC y otro de la CAF.
Santo Tomé y Príncipe superó las expectativas; su victoria por 3-2 ante Bahamas fue el momento culminante de su participación en el torneo.
Más allá del fútbol, la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA brindó a las jugadoras la oportunidad de conocer no solo cómo es la vida de una futbolista profesional, sino también de asomarse a un mundo más allá de sus fronteras. Fue una experiencia única que, a su corta edad, no habría sido posible sin el fútbol.
"Era la primera vez que subían a un avión y fue increíble", comentó la entrenadora de la selección, Lígia Santos. "Empezaron a gritar en cuanto el avión despegó, así que tuve que pedirles que se sentaran y decirles: '¡tienen que permanecer en sus asientos!'. Hicimos cuatro escalas, y para cuando llegamos al cuarto vuelo, ya se estaban divirtiendo".
"Lo más sorprendente fue nuestro día libre; fue la guinda del pastel, porque los llevé a montar en metro por primera vez en sus vidas. En cuanto vieron el metro, empezaron a gritar, ¡porque va tan rápido! Decían: '¡Ay, Dios mío, entrenadora, nos vamos a morir!'. Y yo les respondí: '¡No, no se van a morir, estamos bajo tierra!'".
"Fue fantástico poder vivir estas experiencias. En nuestro país no tenemos edificios así; las llevé al centro comercial, donde conocieron McDonald’s y probaron el helado por primera vez. Lo habían visto en TikTok o en películas, pero aquí lo han vivido en persona. Ha sido una gran experiencia para ellas: pasear por la ciudad, charlar, hacerse fotos... La gente en Bakú es sumamente amable".
La propia Santos destacó por ser la única entrenadora principal en el torneo. Tras incorporarse al programa de la selección nacional de Santo Tomé y Príncipe en 2023, Santos continúa al frente de la selección femenina absoluta, además de desempeñar su labor con el equipo sub-15.
No tenía ni idea de que era la única mujer hasta la primera sesión de coaching. Estaba sentada en la tercera o cuarta fila; entonces miré hacia atrás y pensé: 'Vaya, soy la única'
Firme defensora de la presencia de mujeres en funciones de entrenadora, Santos se siente orgullosa de ser la única representante femenina, pero desea que otras sigan sus pasos.
"Estoy muy orgullosa de ser la única entrenadora en el torneo, pero debemos dar un paso al frente con mayor determinación. El fútbol es mi vida; por tanto, no importa si entreno a hombres o a mujeres. Lo que quiero es que otras entrenadoras sigan mi camino; deseo que las mujeres y la gente de mi país avancen y me vean como una fuente de inspiración".
"Puedes lograrlo. Si yo puedo, tú también puedes".
Tras haber tenido una actuación destacada en el terreno de juego, Santo Tomé y Príncipe aprovechará este torneo como un paso más en su evolución futbolística y seguirá participando en los programas de la FIFA.
En el país se están llevando a cabo iniciativas como Football for Schools y FIFA Arena, y se han destinado más de 5,6 millones de dólares a través del Programa Forward de la FIFA. Este programa ha contribuido a la ampliación del Centro Técnico Nacional, a proyectos de instalación de césped artificial y a la renovación de la sede de la Federación Santotomense de Fútbol (FSF).
"Gracias a los programas de desarrollo de la FIFA, podemos lograr cada vez más. En 2028, se producirá un gran auge en Santo Tomé, tanto en el fútbol femenino como entre los chicos. Eso es lo que espero que suceda, porque, con mi implicación, será posible".
Las mujeres que ejercen como entrenadoras en el fútbol masculino siguen siendo una gran excepción. Hope Powell, exseleccionadora de la selección femenina de Inglaterra, formó parte del cuerpo técnico inglés en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2023, celebrada en Argentina, donde colaboró con Ian Foster y su equipo técnico en calidad de asesora. Por su parte, la exinternacional italiana Patrizia Panico dirigió la selección masculina sub-15 de su país entre 2018 y 2023, periodo durante el cual también ejerció como entrenadora adjunta de la selección sub-21.
Un pequeño grupo de mujeres ha llegado a dirigir equipos masculinos de categoría absoluta. Entre ellas figuran: Corinne Diacre (Clermont Foot, Francia), Chan Yuen Ting (Eastern SC, Hong Kong, China), Carolina Morace (Viterbese, Italia), Margaret Aka (Southern Strikers, Papúa Nueva Guinea), Inka Grings (SV Straelen, Alemania), Carolin Braun (entrenadora ayudante de la selección nacional de Botsuana), Jackline Juma (FC Talanta, Kenia), Marie-Louise Eta (Union Berlin, Alemania) y Sabrina Wittmann (FC Ingolstadt, Alemania).