Cuando dio los primeros pasos de su carrera profesional, en 2011, los dolorosos acontecimientos que asolan actualmente Siria ya habían comenzado. La primera temporada disputada por Omar Kharbin con el Al Wahda fue la de 2011/12, iniciada apenas unos meses después de que estallase la guerra.
Las dificultades que atraviesa el país han contribuido a forjar la personalidad del delantero que a los 19 años, puso rumbo a Irak para vestir los colores de Al Quwa Al Jawiya y Minaa, antes de distinguirse en la liga emiratounidense el año pasado, con la camiseta del Al Dhafra.
Tras pasar por las categorías inferiores del combinado nacional, Kharbin debutó con la selección absoluta en noviembre de 2012, un mes antes de ganar el campeonato de Asia Occidental de 2012. Luego siguió brillando con el conjunto sirio, del que es en estos momentos máximo goleador en la competición preliminar de la zona asiática para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™.
Las Águilas de Damasco continúan en liza, y se preparan ahora para disputar la tercera ronda. “Todos los partidos han sido complicados para nosotros, si tenemos en cuenta la progresión de las demás selecciones del continente. Singapur, por ejemplo, nos causó muchos problemas, y únicamente pudimos vencerle por resultados ajustados. El partido que jugamos allá fue todavía más difícil, sobre todo cuando ellos marcaron al final”, recuerda Kharbin en esta entrevista con FIFA.com. “Pero yo conseguí marcar el gol de la victoria en los últimos instantes. Ha sido el gol más importante de los siete que he anotado en los clasificatorios hasta ahora, porque llegó en los minutos finales. Fue importante en nuestra clasificación para la tercera fase”, añade sonriendo, refiriéndose al encuentro que Siria ganó 1-2.
Kharbin está a cuatro dianas de igualar el récord goleador de Said Bayazid, autor de 11 goles en la competición preliminar de Corea/Japón 2002. “Alcanzar el récord de Said Bayazid es una motivación suplementaria para mí”, reconoce el ariete de 22 años.
Sueños y esperanzas
En la carrera por alcanzar el sueño de jugar, por primera vez en su historia, una Copa Mundial de la FIFA, la selección siria tendrá que superar un Grupo A en el que también figuran Irán, la República de Corea, Uzbekistán, la RP China y Qatar.
Kharbin es consciente de la dificultad de la empresa, aunque no renuncia a soñar. “Nuestra liguilla es más complicada que la B, porque todas las selecciones son potentes. Pero no hay nada imposible a base de determinación, sobre todo con el nivel que alcanzamos durante toda la segunda fase”.
“La selección iraní es la mejor del grupo. La República de Corea ha bajado de nivel últimamente, en el anterior torneo el Líbano ya demostró que no es invencible”, analiza el jugador. “Las demás selecciones son fuertes: la RP China ha progresado mucho, y Qatar tiene jugadores de calidad. Pero pienso que nosotros podemos plantar cara a estos equipos. Aspiramos a obtener resultados positivos, para ser segundos o terceros y participar al menos en la repesca continental”, prosigue.
Siria debuta en la tercera ronda midiéndose con Uzbekistán en Tashkent a principios de septiembre. En opinión de Kharbin, ese compromiso reviste una gran importancia, ya que constituye la primera etapa rumbo a Rusia 2018.
“Va a ser un partido complicado”, pronostica. “Sobre todo al jugarse en Tashkent. Tenemos que puntuar fuera. Nuestro objetivo es hacer feliz al pueblo sirio. Espero que los jugadores hagan piña y que todos vayamos para representar a nuestro país”.
Después de más de cinco años de guerra que han devastado el país, Kharbin confía en que él y sus compañeros sean capaces de unir al pueblo sirio. “Queremos dar satisfacciones a nuestros compatriotas, a pesar de las circunstancias actuales. Eso es lo que nos motiva para ir con la selección, aun con todos los obstáculos. Siempre pensamos en los hinchas, y espero que logremos clasificarnos para dar un poco de felicidad a este pueblo herido”, concluye.