Ozu Moreira: "Rechacé jugar con Brasil porque me enamoré de Japón"
Ozu describe cómo se enamoró de la cultura y la cocina japonesas
El defensa explica qué supuso alcanzar los 100 goles con Japón
Afirma que el objetivo de Japón es colgarse una medalla en Paraguay
“Empecé a jugar al fútbol playa cuando tenía 6 años, en Copacabana”, relata Ozu Moreira a FIFA.com. “Jugué contra figuras como Rafinha, Boquinha, Mauricinho... Siempre soñé con convertirme en jugador de fútbol playa”.
Todo crío que da patadas al balón en la idílica playa de Río de Janeiro fantasea con jugar con Brasil. Es precisamente lo que hacen ahora Rafinha, Boquinha y Mauricinho. Ozu, sin embargo, tenía un sueño diferente.
“Mi sueño nunca fue jugar con la Seleção”, explica. “Era jugar en el extranjero, aprender una cultura nueva, poder vivir allí jugando al fútbol playa”.
“Jugué durante un tiempo en Alemania, y luego recibí una oferta para jugar en Japón. En cuanto llegué a Japón en 2007, me enamoré de la cultura, el cariño que los japoneses tienen hacia los extranjeros, el respeto…”, continúa.
“Nunca había comido sushi y esas cosas, pero no era difícil que me gustase; la comida japonesa está realmente buena. Ahora, cada vez que voy al extranjero, siempre estoy deseando volver a Japón, porque estoy muy acostumbrado a la vida de aquí”, añade Ozu.
“Antes de hacerme japonés, recibí una convocatoria de la selección brasileña”, recuerda. “Me alegré por el reconocimiento, pero yo ya me había enamorado de Japón; mi corazón ya era nipón”.
“Para nacionalizarme japonés, necesitaba hablar japonés con fluidez y pasar cinco años viviendo aquí. Si hubiera jugado con Brasil, habría disputado más Mundiales; me perdí dos”, observa.
En Tahití 2013, el defensa de 1,90 metros marcó dos golazos de disparos lejanos en una dramática victoria por 4-3 sobre Costa de Marfil con la que Japón selló su pase a cuartos de final. Allí, Ozu firmó una espléndida actuación contra Brasil, en una vibrante derrota por 3-4, y acabó adjudicándose merecidamente el Balón de Plata adidas del campeonato.
“No los estaba contando, pero hace poco la Federación Japonesa de Fútbol me informó de que llevaba marcados 90 goles”, revela. “Y pensé: ‘¡Caramba!’”.
“Pero lo que más feliz me hizo fue que, cuando marqué mi 100º gol, todos los jugadores y el entrenador vinieron a abrazarme. No fue solamente un hito para mí; fue un hito para todos. Y ser querido por todos aquí en Japón resulta muy agradable”, asevera Ozu.
El sorteo de Paraguay 2019 ha encuadrado a Japón en el Grupo A junto con el país anfitrión, Suiza y Estados Unidos.
“Será un partido muy complicado para nosotros, pero está bien porque jugaremos en un estadio repleto ante todas las televisiones y medios de comunicación del mundo. Eso nos entusiasma”, añade.
“La gran favorita es Brasil. Es la mejor selección del mundo. Sus 12 jugadores son excelentes. Podrías cambiar su alineación inicial entera y seguiría teniendo la misma fuerza. Y el mejor entrenador del mundo es Gilberto… Luego están Rusia, Portugal y Tahití. Y Paraguay que goza de la ventaja del factor campo…”.
El defensa de 33 años ha sido un fanático seguidor y espectador del beach soccer desde pequeño, y ha jugado con y contra la flor y nata de la modalidad a lo largo de su carrera.
“Benjamin es el jugador de fútbol playa más completo que jamás he visto”, resalta Ozu. “Era muy talentoso, pero al mismo tiempo muy pragmático. El más espectacular era Jorginho ‘Bicicleta’. Sabía cómo convertir el encuentro en un espectáculo. Júnior Negão también figura ahí arriba”.
“Y también pondría a Bruno Xavier entre los cinco mejores. También es muy completo. Lo veo jugar y pienso: ‘Puedo aprender esto’. Xavier, Rodrigo y Mão son tres de los mejores jugadores del mundo actualmente”, añade.
“Será difícil superar a Brasil, pero me encantaría corresponder al pueblo japonés por todo lo que ha hecho por mí ayudando a Japón a ganar el Mundial”.
