FIFA
lunes 12 septiembre 2016, 13:49

Tres viejos conocidos y una sorpresa

El Viejo Continente lleva más de una década ofreciendo fútbol playa de primera calidad en el plano internacional. No en vano, las selecciones europeas se han adjudicado cuatro de las ocho ediciones de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA (Rusia, en dos ocasiones, Francia y Portugal), mientras que han sido subcampeonas en otras cuatro. Por encima de todas ellas, sin embargo, se encuentra Brasil, que se ha ceñido cuatro veces la corona mundialista.

Entre el 2 y el 11 de septiembre de 2016, todas las miradas se fijaron en la localidad italiana de Jesolo, donde un total de 28 combinados nacionales se batieron en la arena por conseguir cuatro billetes para la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Bahamas 2017. Finalmente, junto a los viejos conocidos Italia, Suiza y Portugal, vigente campeona del mundo, viajará también la auténtica revelación continental: Polonia, que no sólo disputará su segundo Mundial, sino que además conquistó el título en el clasificatorio europeo.

Rusia, bicampeona del mundo (2011 y 2013), tendrá que seguir por televisión el certamen, ya que apenas pudo ser quinta. Azerbaiyán, que se aupó al octavo lugar, fue asimismo otra de las sorpresas positivas del campeonato, mientras que Francia (campeona del mundo en 2005, 7ª) y España (subcampeona del mundo en 2011, 9ª) no estuvieron a la altura de las expectativas.

Con siete victorias en ocho partidos, el cuadro polaco firmó una actuación sobresaliente. Su triunfo por 5-3 sobre Rusia fue un temprano aviso sobre sus intenciones. Ya en los cruces, Polonia logró imponerse a Italia en semifinales (3-2 en la prórroga) y a Suiza en la final (6-3). Por si fuera poco, Szymon Gasinski fue distinguido como mejor arquero del torneo, y Boguslaw Saganowski recibió el trofeo al mejor jugador.

Además... El único galardón individual que se les escapó a los polacos fue el de máximo goleador, que fue a parar a manos de la leyenda suiza del fútbol playa, Dejan Stankovic. El artillero catapultó a los suyos hasta su tercera participación en la prueba reina, después de las de 2009 y 2011. En 2013, el entramado alpino no superó la fase de clasificación.

Portugal, que llegaba como vigente campeón del mundo y con la ropa de favorito, dio la impresión de ser invencible durante buena parte de la competición. Tal era el dominio del equipo más ofensivo de todos, que su balance al cabo de los cuatro primeros partidos era de 42 goles a favor por sólo uno en contra. Pero, en semifinales, sus ataques chocaron una y otra vez contra el muro casi infranqueable de los helvéticos (1-3), por lo que finalizó en tercera posición.

El astro Madjer anotó contra Inglaterra su gol número 1.000 con la selección. "Fue un momento increíble, algo histórico. Pero no sólo para mí, sino para todos los que me han ayudado a alcanzar esta cifra", comentó Madjer al término del encuentro.

Un vendaval ofensivo similar generó Italia, selección anfitriona y que, espoleada por su público, completó grandes partidos y se plantó invicta en semifinales. Allí, sin embargo, cayó sorprendentemente a manos de Polonia (2-3), a la postre campeona continental.

Además del cuarteto europeo, ya hay dos clasificados más para la prueba reina que se disputará entre el 27 de abril y el 7 de mayo de 2017: Bahamas, en calidad de anfitrión, y Tahití, actual subcampeón del mundo. Los otros diez participantes se determinarán en los próximos meses, y el 28 de febrero se celebrará el sorteo oficial de la fase de grupos.