Miembros de los cuerpos técnicos de Islas Caimán, Gibraltar, Laos, Mongolia y Sudán del Sur hablan de los primeros viajes en avión de sus pupilos, de las nuevas amistades forjadas y de enseñanzas que van más allá de los terrenos de juego
Casi el 90 % del combinado de Laos no había viajado nunca en avión, mientras que varios de los jugadores de Sudán del Sur han volado por primera vez al extranjero
El Programa de Desarrollo del Talento y el Programa Football for Schools de la FIFA allanaron el camino que ha conducido hasta Bakú
Para muchos de los jóvenes jugadores participantes en la edición inaugural de la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA 2026™, la aventura comenzó mucho antes del inicio del torneo, en el propio aeropuerto.
La nueva competición brinda a adolescentes de varios de estos países, que rara vez juegan fuera de su propia región, una oportunidad única de competir en el extranjero y medirse a compañeros de todo el planeta.
Y la novedad no solo está sobre el terreno de juego.
Vongmisay Subouvkham, seleccionador de Laos, afirma que casi el 90 % de su combinado no había cogido un avión antes de viajar a Bakú. "Los chicos están encantados y están conociendo a personas de un gran número de países", afirmó.
Para Jackson Gamu, administrador de la selección de Sudán del Sur, el efecto en los jugadores fue inmediato. «Para todos ellos, es un sueño hecho realidad. En cuanto llegamos al aeropuerto de Azerbaiyán, todo cambió —afirmó—. Es la primera vez que algunos se suben a un avión y viajan al extranjero».
Cualquier atisbo de duda de que estos jugadores se pudieran sentir abrumados se disipó en cuanto pisaron el césped. Tras la primera sesión de entrenamiento de su selección, Gamu destacaba el buen estado de ánimo de los jugadores. "Al ir al campo, la sensación ha sido increíble. Todos estaban contentos y felices".
La experiencia de Mongolia se asemeja bastante. Su seleccionador, el sanmarinense Marco Ragini, que lleva seis meses trabajando con las selecciones nacionales mongolas, explicó que las malas condiciones meteorológicas del país solo permiten practicar el fútbol durante un breve periodo del año. "Casi todos los campeonatos se disputan en Ulán Bator. Así que esta es la primera vez que nuestros chicos juegan al fútbol fuera de Mongolia", afirmó.
Ragini destaca la rapidez con la que los jugadores están haciendo nuevas amistades. "Creo que lo principal es experimentar la cultura y el fútbol de los demás países. Durante el almuerzo, tenemos la oportunidad de juntarnos con varios equipos —señala Ragini—. Hemos venido a hacer buenos amigos".
El torneo ha supuesto el debut de 78 federaciones miembro en una Copa Mundial de la FIFA™, algo que todos los participantes aprecian.
Para Ian Lindo, seleccionador de Islas Caimán, participar en el torneo supone un profundo orgullo.
"Poder afirmar que soy el primer entrenador que dirige a la selección nacional en un Mundial no es solo un privilegio, sino que supone un enorme orgullo", declaró. El técnico señala cuál será el principal recuerdo que se llevará del torneo: "Simplemente su magnitud. Especialmente ir a los partidos y ver allí a todos los equipos, los diferentes estilos de juego, y a naciones grandes y pequeñas competir y disfrutar".
Según Lindo, ni siquiera las selecciones que caen derrotadas pierden el optimismo. "Su ánimo no decae porque la experiencia en sí misma es sumamente gratificante y positiva para todos".
Para Gibraltar, el torneo ha supuesto la oportunidad de enfrentarse a rivales de mayor entidad. "Nunca habríamos imaginado poder competir contra países como Paraguay o Tahití, porque normalmente nos medimos a Andorra, Malta y selecciones por el estilo —afirmó el seleccionador Peter Moreno—. Es fantástico que podamos jugar contra estos equipos".
Sin embargo, el camino no ha estado exento de sacrificios. Gibraltar cuenta con pocos campos, por lo que su selección debe desplazarse fuera del territorio para entrenar. Además, como señala Moreno, las sesiones comienzan muy temprano. "Los entrenamientos son a las siete de la mañana, por lo que se tienen que levantar muy pronto, entrenar y, después, ir al colegio. Para ellos es bastante complicado, pero también para mí, porque tengo otro trabajo y otras obligaciones".
Según Lindo, participar en una competición tan grande y diversa supone también un enorme aliciente.
"Podemos hablarles de pulir su juego y del afán de mejorar. Pero las palabras no sirven de mucho hasta que no lo tienen delante —afirmó el seleccionador de Islas Caimán—. En un torneo como este, pueden comprobar de primera mano el grado de competitividad y la calidad de los mejores equipos. Así se dan cuenta de que lo que les decimos tiene sentido. Los jugadores tienen que apostar por sí mismos y dedicar tiempo al deporte y a tratar siempre de mejorar".
Los programas de desarrollo de la FIFA son el punto de partida de muchas estas experiencias. Laos confeccionó su selección en un torneo sub-15 disputado dos meses antes en el marco del Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA, a lo que siguió un mes de preparación.
"El Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA ha sido fundamental para el fútbol de Laos", afirmó Subouvkham. En cuanto a Sudán del Sur, Gamu afirmó que alrededor del 75 % de su equipo ha participado en el Programa de Desarrollo de Talento y el Programa Football for Schools de la FIFA, y la mayoría procede de academias y colegios. También recuerda que se formó a profesores con motivo de la puesta en marcha del Programa Football for Schools en el país. En Mongolia, el Air Dome, construido con el apoyo del Programa de Desarrollo Forward de la FIFA, posibilita la práctica del fútbol durante todo el año. Además, el proyecto Academia de Élite forma a 240 jugadores jóvenes con el apoyo del Programa de Desarrollo del Talento.
Gamu espera que los jugadores puedan aplicar en su país todo lo aprendido. "Cuando vuelvan a casa, ejercerán de embajadores de esta primera Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA. Contarán a la gente, a los más jóvenes y a sus amigos que realmente sucedió y que formaron parte de ello, y los animarán a mejorar y a seguir jugando al fútbol".