Lucha contra el racismo
En el 74.º Congreso de la FIFA celebrado el pasado 17 de mayo en Bangkok (Tailandia) se aprobó por unanimidad la adopción de un nuevo gesto de brazos en forma de aspa para denunciar abusos racistas que, a partir de ahora, formará parte del protocolo futbolístico en todas las competiciones de la FIFA. El denominado «gesto de incidente racista» tiene por objetivo empoderar a futbolistas, cuerpos técnicos y equipos arbitrales para que puedan plantar cara al racismo. Cruzando las manos a la altura de la muñeca, los jugadores podrán indicar directamente al árbitro que están siendo objeto de insultos racistas. Tras ello, el árbitro activará un procedimiento en tres niveles previsto para estos incidentes.
Procedimiento en tres niveles
Cuando el incidente racista haya sido ocasionado por los espectadores, los árbitros emplearán el gesto de incidente racista para activar el procedimiento en tres niveles.
Primer nivel: interrumpir el partido
Árbitro
El árbitro constata o recibe información sobre un comportamiento discriminatorio. Dará parte del incidente con el gesto de incidente racista. El árbitro decidirá si debe interrumpir el partido.
Futbolista
El futbolista que haya sido víctima del suceso hace el gesto de incidente racista para informar al árbitro, capitán o a un miembro del cuerpo técnico. El árbitro decidirá si debe interrumpir el partido.
Responsable de la competición
El responsable de la competición constata o recibe información sobre un incidente. Informará al árbitro de la necesidad de interrumpir el partido. El árbitro decidirá si debe interrumpir el partido.
Se emitirá un anuncio en la sede para informar de las razones por las que se ha interrumpido el partido y advertir de que, si el comportamiento no cesa, el partido se suspenderá temporalmente.
Segundo nivel: suspender temporalmente el partido
Si el comportamiento persiste después de la reanudación, el árbitro suspenderá temporalmente el partido y ordenará a los equipos que regresen a los vestuarios. Se emitirá un anuncio en el estadio para informar de las razones por las que se ha interrumpido el partido y advertir de que, si el comportamiento no cesa, el partido se suspenderá definitivamente.
Tercer nivel: suspender definitivamente el partido
Si el comportamiento persiste después de la reanudación, el árbitro suspenderá definitivamente el partido. El árbitro dará este paso únicamente tras consultarlo con las autoridades y expertos pertinentes, y si considera que es seguro hacerlo.