Gianni Infantino comparece ante los medios en la rueda de prensa previa al partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026™
México y Sudáfrica inaugurarán la 23.ª edición del torneo el 11 de junio de 2026 en un estadio “bendecido por los dioses del fútbol”
El presidente de la FIFA afirma estar “muy feliz” de que la RI de Irán se encuentre entre los 48 participantes
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó que el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ será un momento de alegría y celebración, y lanzó un mensaje de unidad al dirigirse a los medios de todo el mundo en la rueda de prensa inaugural en la víspera del encuentro. El presidente de la FIFA dio las gracias a los Gobiernos de los tres países anfitriones —Canadá, México y Estados Unidos—, a las 48 selecciones participantes y a sus aficionados, y subrayó que los ingresos del torneo se reinvertirán en el desarrollo del fútbol en las 211 federaciones miembro de la FIFA.
México y Sudáfrica inaugurarán la 23.ª edición del torneo el jueves 11 de junio de 2026, cuando se enfrenten en el Estadio Ciudad de México, el cual Infantino describió como una catedral del fútbol. El torneo, que terminará el domingo 19 de julio de 2026 con la final en Nueva York Nueva Jersey, será el primero en contar con 48 selecciones y organizarse en tres países.
“Es un momento de alegría, de celebración y de felicidad, y estoy muy muy feliz de que el balón vaya a rodar dentro de unas horas”, declaró mientras mostraba el Trionda, el balón oficial del torneo. “Y este trofeo de la Copa Mundial de la FIFA, que se entregará dentro de unas semanas, es el trofeo más icónico del mundo, la copa más increíble. Este trofeo y balón hacen soñar a la gente de todo el mundo”.
El Estadio Ciudad de México se convertirá en el primero en la historia del torneo en acoger el partido inaugural en tres ocasiones, ya que también albergó este encuentro en 1970 y 1986. “Es un estadio especial. Es un estadio icónico. Es el estadio donde Pelé y (Diego) Maradona ganaron la Copa Mundial (de la FIFA)”, dijo. “Como presidente de la FIFA, es una emoción única para mí estar en ese estadio inaugurando la 23.ª Copa Mundial (de la FIFA). Creo que este estadio está bendecido por los dioses del fútbol. Ha sido el escenario de cosas increíbles, y ahora puede acoger el tercer partido inaugural de una Copa Mundial (de la FIFA), la primera organizada por tres países”.
El presidente de la FIFA extendió su agradecimiento a las selecciones, los entrenadores, los jugadores, los árbitros y el personal que participa en esta edición de la Copa Mundial de la FIFA, y también a los aficionados.
“Los aficionados que están aquí —seis millones y medio, siete millones, no lo sabemos con exactitud— acudirán a los estadios durante los partidos. Habrá muchos millones más en las zonas de aficionados, los FIFA Fan Fest y las fiestas para ver los partidos, no solo en los tres países anfitriones, sino en todo el mundo. Además, los aficionados son, por supuesto, los que hacen que la Copa Mundial de la FIFA sea lo que es”, afirmó el presidente de la FIFA. Asimismo, añadió que todos los aficionados, desde donde sea que estuvieran viéndolo, lo que quieren es “pasar un momento feliz, un momento en el que puedan dejar de lado sus problemas cotidianos y simplemente disfrutar el partido. Quieren llorar si su equipo pierde o si gana, y sentir esta emoción con los demás como una comunidad”.
Entre esas 48 selecciones está la RI de Irán, cuya participación destacó el presidente de la FIFA.
“Estoy muy contento porque yo mismo fui a ver a la selección iraní en Turquía, en Antalya, en marzo de este año, cuando la gente decía que sería imposible que Irán llegara a la Copa Mundial (de la FIFA)”, afirmó. “Les dije y les prometí que vendrían, y que si tenía que ir en autobús hasta Teherán y traerlos yo mismo, lo haría. Su respuesta fue: ‘Tomaremos nosotros mismos el autobús y lo conduciremos si hace falta. Nos hemos clasificado y queremos jugar’. Este es el espíritu del fútbol. Por supuesto que hay desafíos. Claro que no es fácil. No sé quién más habría podido garantizar que, en estas circunstancias, en las que obviamente no podemos influir, Irán pudiera venir a jugar”.
Sobre el tema del precio de las entradas, el presidente de la FIFA afirmó que la demanda ha sido sin precedentes, con precios de entrada y precios medios más bajos que los de las eliminatorias de cualquier deporte estadounidense. Además, subrayó que los ingresos del torneo se reinvertirán en el desarrollo del fútbol en las 211 federaciones miembro de la FIFA.
“Gracias a lo que invertimos —sobre todo a partir de los ingresos de la Copa Mundial (de la FIFA)— en todos estos países, el fútbol puede crecer y el sueño puede seguir vivo en todo el mundo”, dijo. “Para mí, como presidente de la FIFA, es importante que invirtamos en todos los países en los que nadie quiere hacerlo. ¿Quién invierte en Sudán del Sur? ¿Quién invierte en Sierra Leona? ¿Quién invierte en Bután, en Timor Oriental o en Vanuatu? Nadie. Lo hacemos nosotros, y lo hacemos gracias a los ingresos que generamos”.
Tras agradecer a los medios “por relatar, transmitir y llevar a los hogares de la gente la emoción del juego”, el presidente de la FIFA expresó su deseo de que el periodista francés Christophe Gleizes, detenido en Argelia desde hace más de un año, pudiera quedar en libertad a tiempo para asistir al torneo. “Y, por supuesto, hay una acreditación y un asiento reservado esperándolo aquí”, declaró.
El presidente de la FIFA también aprovechó la ocasión para rendir homenaje al periodista argentino Enrique Macaya Márquez, que asistirá a su 18.ª Copa Mundial de la FIFA tras haber cubierto todas las ediciones del torneo desde 1958.