FIFA
jueves 02 julio 2026, 15:00

Eduardo y Verónica: la ilusión de ser voluntarios juntos después de una gran experiencia en 1970

  • De ser voluntario en 1970, a repetir experiencia 56 años después

  • Su esposa tuvo mucho que ver en esta decisión

  • Ambos destacan los beneficios de pertenecer a la familia de los voluntarios FIFA

Entre los miles y miles de voluntarios que ponen el alma y la pasión en la Copa Mundial de la FIFA™ se esconden otros tantos cientos de historias.

En Monterrey, muchas de ellas están relacionadas con las distintas Copas Mundiales celebradas en México en 1970 y 1986. Pero no son tantos los ejemplos de protagonistas que de una manera u otra hayan podido disfrutar de ambos torneos.

Eduardo Amaya es una de esas excepciones. Es voluntario en el equipo de gestión de accesos al Estadio Monterrey en la Copa Mundial de la FIFA 2026™, pero a sus 71 años está repitiendo la experiencia que ya vivió 56 años antes.

"Aquella experiencia fue maravillosa. A cinco amigos y a mí nos invitaron a participar en el área de prensa en el aquel entonces Estadio Azteca. Había que hacer sacrificios, salir antes de la escuela, llegar a tiempo y atender a los periodistas. En aquel entonces era mucho más sencillo que ahora. Todo ha crecido muchísimo", nos cuenta.

"En aquella época eran mesas, máquinas de escribir, un garrafón con agua y vasos de papel. Salías directo a la grada y no había acreditaciones tan sofisticadas o filtros como ahora… Ver cómo ha cambiado todo en 56 años es increíble".

Eduardo rememora aquella Copa Mundial de 1970 y lo hace señalando un aspecto que se ha convertido en un habitual en todas las ediciones siguientes y se ha confirmado como una seña de identidad: la camaradería de los voluntarios.

"Recuerdo, y a la fecha persiste, la camaradería que hay entre los voluntarios. En aquella época éramos boy scouts y eran edecanes los que estábamos ahí, con una convivencia que fluía muy fácil. Hacías lo que te pedían, y convivías con los periodistas. Era algo muy bonito".

Para que Eduardo haya dado el paso de volver a ser voluntario hay una persona detrás de él: su esposa Verónica Bracho. Ella fue la que le dio el empujón a Eduardo para volver a ser voluntario y la que le anima a contar sus mejores vivencias.

Mexican match made in heaven revelling in FIFA World Cup 2026 volunteering journey

"De 1970 recuerdo la emoción de los aficionados, ver a tu selección ganar, que avanzara y ver al Azteca gritar 'México, México'. Fue una maravilla. Y llegar a casa y decirte 'cumplí, cumplí'… puse mi granito de arena para que algo funcionara un poco mejor. Eso es muy grande", se sincera Eduardo tras la insistencia de Verónica.

Ya lo decíamos, Verónica tomó el liderazgo para ser voluntarios en 2026.

"Le dije ‘¿qué te parece si ahora que estamos aquí en casa vuelves a ser voluntario y nos metemos juntos?’. No se lo dijimos a nadie porque no sabíamos lo que iba a pasar. Hicimos las solicitudes al mismo tiempo y nos apoyamos los dos", nos cuenta ella.

"Eduardo ya vivió toda esa fiesta de 1970 y 1986 y ahora yo quería vivirlo con él”, añade. “Tú has sido voluntario, y ahora lo voy a ser yo también. Ha sido una experiencia que como pareja nos faltaba vivir juntos. ¡Ha sido muy padre!", resalta entre risas.

Verónica ha sido voluntaria en el aeropuerto, lo que le ha valido para vivir el torneo contagiándose de la ilusión de los jóvenes y conociendo a gente de todo el mundo.

"El hecho de convivir con personas de todas las edades y de todos lados como voluntarios, que la mayoría son jóvenes es… todos podrían ser mis hijos. Ponerte al día con ellos, como se comunican, su entusiasmo, que es algo que contagian, esa energía, gente nueva", nos cuenta.

"Además conocer a aficionados de todos los países que han jugado en Monterrey y ser parte de su fiesta y estar a su servicio me encanta. Soy feliz conviviendo con ellos", destaca Verónica.

"Es inspirador para alguien como nosotros y ahora somos parte de una gran familia. Encuentras a gente con muchos valores. Los puedes abrazar y ellos te corresponden", añade Eduardo.

Un Eduardo que también fue protagonista en 1986, pero esta vez desde la grada. Por motivos laborales estaba en Ciudad de México en aquella época y pudo disfrutar de los partidos en la capital mexicana, viviendo momentos que ya son historia.

"En el 70 vi a Pelé dar la vuelta al Azteca con la copa de campeón, y en el 86 pude ver a Maradona hacer lo mismo. Recuerdo el gol del siglo…", cuenta, a lo que añade: "Ese Argentina – Inglaterra traía historia, y estaba en la grada con mi hermano Hugo. Recuerdo a Maradona coger el balón en media cancha y decirle a mi hermano: 'mira qué gol', y así fue. Un sueño hecho realidad. Un gol maravilloso".

Y ahora vivirlo en "casa". Una Copa Mundial de la FIFA 2026 “merecida para Monterrey” como nos cuentan.

"Yo veo en el aeropuerto como muchas personas no conocían Monterrey. No es un lugar tan turístico como otras zonas de México y cuando las personas llegan y ven la ciudad y cómo está avanzando, te das cuenta de que ya no se van a olvidar", continúa Verónica.

Y antes de que se marchen, hay que hablar de esa ilusión por México. Una selección que está ilusionando a todos los mexicanos, como se puede ver tras cada partido.

"Creo que sí, podría ser. Tenemos muchas esperanzas. Me gusta mucho lo que han hecho hasta ahora", concluye Eduardo.