El Estadio Ciudad de México cautivó a las selecciones y aficionados con su extraordinario ambiente
El majestuoso recinto registró las cinco asistencias más abultadas de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ con una ocupación del 100 %
En tres ediciones de la competición se han disputado en el estadio 24 partidos de la Copa Mundial de la FIFA™
El emblemático Estadio Ciudad de México, donde Pelé y Diego Armando Maradona deleitaron con su maestría y sus triunfos, se ha afianzado en la historia de la Copa Mundial de la FIFA™ al convertirse en el primer recinto que ha albergado tres ediciones de la competición. En él se han disputado cinco partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, con la participación de siete selecciones, que lograron la quinta asistencia de público más abultada del torneo. La capacidad del imponente estadio se llenó en su totalidad, con 80 824 espectadores en cada encuentro.
Este templo del fútbol, uno de los más majestuosos del mundo, está rodeado de un misticismo muy especial que cautiva por igual a jugadores y aficionados. A pesar de que han pasado 60 años desde su construcción, el estadio tiene un diseño soberbio y moderno, que sitúa a los aficionados muy cerca del terreno de juego para generar un muro de sonido y un ambiente excepcional. "El Azteca tiene algo que lo hace realmente especial —aseguró Pelé en su día—. Hay que estar en él para sentirlo y entenderlo".
El estadio Azteca, como se conocía anteriormente, se inauguró oficialmente en 1966. Su construcción duró cinco años, aunque tuvo que pasar un año entero hasta que empezaron las obras. Para lograr un terreno firme sobre el que cimentarlo, se retiraron 180 millones de rocas basálticas de un solar de 64 000 m2. Diez arquitectos, 17 técnicos, 35 ingenieros y 800 obreros trabajaron día y noche hasta dinamitar la superficie.
En 1970, Brasil conquistó su memorable tercer título del mundo en este recinto con una victoria por 4-1 contra Italia, donde Pelé marcó un gol y Carlos Alberto anotó el tanto que aupó al primer lugar del podio a la selección sudamericana. Dieciséis años después, Diego Armando Maradona vio puerta con su famosa «Mano de Dios» y el soberbio «Gol del Siglo» contra Inglaterra, poco antes de que Argentina conquistara su segunda estrella en la gran final.
De hecho, el estadio ha albergado cuatro competiciones de la FIFA: la Copa Mundial de la FIFA™, la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA™ en 1983, la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA™ en 2011 y la Copa FIFA Confederaciones™ en 1999. En 1971, Dinamarca ganó en México el Campeonato Femenino de Fútbol, la competición precursora de la Copa Mundial Femenina de la FIFA™.
El legendario jugador mexicano Hugo Sánchez, participante en la Copa Mundial de la FIFA™ de 1986, ha declarado que traer por tercera vez la máxima competición del fútbol a este recinto ha convertido 2026 en un «año mágico».
"He tenido la oportunidad de regresar después de cuatro décadas a este maravilloso estadio, convertido ya en un recinto histórico y tres veces mundialista —explica—. Espero que las nuevas generaciones entiendan que el fútbol es maravilloso y une a las personas de todo el mundo. Se puede hablar horas de un estadio como este. No solo los aficionados que ven los partidos en él disfrutan de la experiencia, sino también los que siguen los partidos en el televisor o en las pantallas gigantes situadas en las calles, como hemos visto en todo el Mundial".
Al igual que en 1970 y 1986, el estadio ha albergado el partido inaugural de esta edición. El 11 de junio de 2026, México y Sudáfrica inauguraron el torneo con una reedición del primer partido de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™. Los anfitriones se impusieron con comodidad por 2-0 con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. Diez mil entregados aficionados a la selección de México inundaron la célebre glorieta del Ángel de la Independencia para celebrar la victoria, al igual que han hecho después de cada triunfo de México en esta edición.
En el segundo partido, una marea amarilla de colombianos sustituyó la marea verde mexicana en las gradas para animar a la selección sudamericana contra Uzbekistán. Para el estadio, el debut en el Mundial de los centroasiáticos, alentado por un grupo pequeño pero muy ruidoso de seguidores, supuso otro hito histórico. Colombia se sintió como en casa y terminó imponiéndose por 3-1 con goles de Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jáminton Campaz. Abbosbek Fayzullaev tuvo el honor de marcar el primer tanto de Uzbekistán en la historia de la Copa Mundial de la FIFA™.
México regresó a su estadio en el siguiente partido, contra Chequia, disputado en un ambiente festivo, pues los anfitriones ya tenían garantizado el primer puesto del grupo A. Chequia necesitaba una victoria para tener posibilidades de pasar de ronda, pero cayó por 3-0 tras los tantos en la segunda parte de Mateo Chávez, Quiñones, Álvaro Fidalgo, entre los acordes de Cielito Lindo que resonaban en todo el estadio.
La tensión se palpaba en el ambiente cuando México recibió a Ecuador en una eliminatoria mundialista que la selección anfitriona aspiraba a superar por primera vez desde 1986, cuando una acrobacia de Manuel Negrete le otorgó una victoria por 2-0 contra Bulgaria en este mismo estadio. Con una exhibición fascinante, México llegó al descanso con un 2-0 en el marcador, gracias a las definiciones de Quiñones y Jiménez, un resultado que supo defender en la segunda parte. El público la festejó con la interpretación de El Rey, la clásica ranchera de José Alfredo Jiménez.
Aquella victoria histórica otorgó a los anfitriones el pase a octavos, donde se cruzaron con Inglaterra el 5 de julio. El ambiente de la capital mexicana impresionó a la selección visitante. «Nos atrapó en cuanto aterrizamos en ella. Hemos sentido la pasión, la emoción y la entrega de la gente con el Mundial. Estamos en un lugar emblemático, en un estadio legendario y lo sentimos en la piel», asegura Thomas Tuchel, seleccionador de Inglaterra.
Los ingleses hicieron añicos los sueños de México al endosarle una derrota por 2-3. Con ella, Inglaterra, Costa Rica y Honduras se han convertido en las tres únicas selecciones que se han vencido a México en un partido oficial en este estadio.
El encuentro puso fin a la participación de México en este Mundial y cerró otro capítulo en la historia de uno de los recintos futbolísticos más importantes del mundo. El FIFA Fan Festival™, que ha recibido a más aficionados de los trece celebrados durante esta edición, permanecerá abierto hasta la final del domingo 19 de julio.
A pesar de este amargo final, esta edición deja recuerdos felices para los años venideros, como explica el exguardameta de la selección mexicana Jorge Campos. "Estamos presenciando uno de los mejores Mundiales de la historia. Disfrutamos de los partidos y de la increíble animación que crearon todos los aficionados congregados en el Ángel de la Independencia. Vimos un festival de golesque México no había disfrutado desde hace mucho tiempo —comenta—. Nos vamos muy contentos, pero también con lágrimas en los ojos porque queríamos seguir gozando un poco más del Estadio Ciudad de México. No olvidaremos este Mundial".