jueves 20 julio 2023, 07:00

Riley: "El fútbol es fuerza, me acepta por cómo soy"

En una época marcada por los conflictos y las crisis, el mundo está dividido. Pero a través del poder del fútbol, la Copa Mundial Femenina de la FIFA™ logrará que la gente se dé la mano para unirse, descubrir nuevas culturas, formar parte de una comunidad global y compartir una celebración. 

La emblemática campaña de la FIFA Football Unites the World es un movimiento global que pretende servir de estímulo, unir e impulsar el desarrollo a través del fútbol, en el que las FIFA Legends nos contarán lo que representa para ellas el poder unificador del deporte rey.

Ya prácticamente a las puertas de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Australia & Nueva Zelanda 2023™, Ali Riley recuerda cómo el fútbol la ha forjado como persona y explica la influencia cada vez mayor que puede ejercer el deporte rey.

GRENOBLE, FRANCE - JUNE 15: Ali Riley of New Zealand gives her team instructions during a team huddle prior to the 2019 FIFA Women's World Cup France group E match between Canada and New Zealand at Stade des Alpes on June 15, 2019 in Grenoble, France. (Photo by Naomi Baker - FIFA/FIFA via Getty Images)

Riley es toda una veterana de la Copa Mundial Femenina de la FIFA™, puesto que ya ha representado a Nueva Zelanda en cuatro ediciones hasta la fecha, las de 2007, 2011, 2015 y 2019. Ahora tendrá el honor de ser la capitana de su país en la de 2023 y conserva todo su optimismo acerca del crecimiento de la disciplina.

Y lo más importante es que este certamen brinda una nueva oportunidad de transmitir el mensaje de unidad e igualdad que ofrece el fútbol a todo el planeta. 

"Creo que el fútbol une al mundo al ser una vía de escape para mucha gente", afirma. "Es algo que nos apasiona, que nos encanta. Es un elemento que tenemos en común. Al practicar un deporte, sobre todo el fútbol, que es el deporte rey, podemos olvidarnos de todo lo demás, jugamos y eso nos iguala mucho".

"Todo el mundo intenta hacer lo mismo: ganar partidos, marcar goles, conseguir que su país, su familia, su comunidad, su equipo y los compañeros se sientan orgullosos. Para un futbolista, es como otro mundo en el que todos podemos estar y ser vistos como iguales durante esos 90 minutos. Así que estoy convencida de que es algo muy potente".

Riley nació en Estados Unidos, pero lleva toda la vida vistiendo los colores de Nueva Zelanda (su padre es neozelandés) y está a punto de alcanzar la increíble cifra de 150 internacionalidades con la selección femenina absoluta. Al hablar de lo que pueden esperar los hinchas cuando visiten los dos países organizadores del torneo, hizo especial referencia al acervo de ambas naciones.

"Nueva Zelanda y Australia tienen una historia muy rica, no solo deportiva. Creo que se puede aprender mucho de ellas. Espero que la gente que venga a visitarlas y a ver los partidos aprenda cómo es la cultura indígena y entienda el papel tan importante que desempeña en la identidad de los dos países".

Dentro de la cancha, Riley aspira a escribir un nuevo capítulo en los libros de historia de Nueva Zelanda.

"Ojalá podamos darle a Nueva Zelanda su primera victoria en una Copa Mundial Femenina de la FIFA. Sería increíble hacer historia en casa, seguro que infundiría muchas esperanzas a la nación. Y ojalá podamos superar también la liguilla, es lo que más ansío. Creo que ayudaría a muchas chicas a soñar aún más alto y a convencerse de que pueden hacer lo que se propongan".

"Para mí en concreto, tener a las mayores estrellas del mundo al lado de casa y poder ver la final del Mundial de 1999 en Los Ángeles, me marcó. Me ayudó a ver a mujeres fuertes que hacían lo que les gustaba y vivían sus sueños, y ahora tenemos la oportunidad de crear algo parecido".

"Cuando salgo a jugar y represento a Nueva Zelanda, pienso en todas las niñas pequeñas a las que quiero infundir ánimos".

La gran cita la está esperando.