Orgullo y decepción bleu
Muchas veces, la distancia entre éxito y fracaso se mide en centímetros. En muy pocos centímetros. Cuando André-Pierre Gignac giró sobre sí mismo en el minuto 92 de la final de la Eurocopa 2016 y remató un balón a la portería portuguesa, le fallaron esos centímetros.
La pelota, caprichosa, golpeó el poste y se paseó por el área pequeña sin decidirse a traspasar la línea. Esos centímetros le van a atormentar durante mucho tiempo. "Es una pesadilla”, confesó todavía aturdido el delantero francés a FIFA.comtras la coronación de Portugal como campeón de Europa en el mismísmo Stade de France.
Frustración “Durante 90 minutos los dominamos y nos mataron en tiempo extra", lamentaba el delantero de los Tigres mexicanos, dando vueltas, todavía, a mil jugadas en la cabeza. "Nos va a tomar tiempo digerirlo. Estas no van a ser las mejores vacaciones".
Sus dolorosas palabras tienen el apoyo de las estadísticas. Los locales tuvieron 18 tiros a gol por sólo 7 de los visitantes, provocaron más tiros de esquina y tuvieron mayor tiempo de posesión. Pero, a fin de cuentas, lo que vale son los goles y el disparo del portugués Éder al minuto 109 decantó la balanza.
Y eso, a pesar de que durante muchos minutos del partido, todo apuntaba a que sería Francia quien se coronaría campeona ante su público. Antoine Griezmann dispuso de dos oportunidades de oro en sendos cabezazos, y después Moussa Sissoko lanzó un tremendo disparo de 30 metros que llevaba sello de gol, pero el portero portugués Rui Patricio, en una noche inspirada, se lució en la estirada. Después llegó ese poste maldito que evitó que Gignac se cubriera de gloria.
"Tuvimos muy mala suerte, estuvimos tan cerca, verdaderamente cerca. Por eso es tan doloroso haber perdido así", decía el atacante de 30 años, que entró por Olivier Giroud en el minuto 78 y revitalizó el ataque galo. "Estoy triste, estoy muy triste", pero a pesar de todo, añadía una dosis de orgullo. "Hay que enfocarse en los puntos positivos. Fuimos un equipo fuerte, que hizo honor a su historia. Nos queda eso".
Promesas de futuro Esos puntos positivos incluyen también la experiencia adquirida durante el torneo. No es un dato menor que la mayor parte de los referentes de esta selección francesa no superen los 25 años. Esa es la edad que tiene Griezmann, Paul Pogba tiene sólo 23 y Samuel Umtiti los cumplirá en noviembre. Por eso, pese a la derrota, el futuro es prometedor
“Es parte del fútbol”, reflexionó uno de los “veteranos” del equipo, el portero Hugo Lloris, de 29 años. "Pese a la decepción fue una experiencia positiva. No nos sentimos bien, pero lo cierto es que logramos una base importante que, sin duda, vamos a aprovechar en los próximos años”.
Aunque no quiso dejarse abatir por las circunstancias, el jugador del Tottenham inglés lamentó la derrota sin dejar de reconocer la gran actuación del rival. “Tenemos que felicitar a Portugal, aunque no jugaron un fútbol muy ofensivo, lo merecieron por ser fuertes mentalmente durante todo el torneo, ahora sólo nos queda rescatar las cosas que hicimos bien, y enfocarnos en el futuro”.
En el mismo sentido se expresó Antoine Griezmann, la máxima figura del equipo, ganador de la Bota de Oro de la competición, tras anotar 6 goles. "Estoy muy orgulloso de este grupo, por supuesto, aunque no hayamos ganado. Vamos a regresar más fuertes que nunca, de eso estoy seguro, y volveremos a pelear por un título lo antes posible".
Decepción y orgullo, orgullo y decepción. Francia llora la derrota más amarga pero, por lo escuchado tras el partido, no lo hará por mucho tiempo. Los centímetros le jugaron en contra a Les Bleus esta vez, pero ese talento y esa mentalidad les impulsarán a vengarse del destino. Portugal sólo tardó doce años en reparar su tragedia griega.