miércoles 18 agosto 2021, 14:00

Nick Perera, la constante de Estados Unidos en un mundo cambiante

  • Nick Perera es la estrella del beach soccer estadounidense

  • A sus 35 años, es el capitán de la selección de Estados Unidos

  • Habla con FIFA.com sobre las relaciones con la nueva generación

Entre las pruebas de COVID, las reuniones del equipo, las comidas en grupo y las sesiones de entrenamiento en Moscú para preparar la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA™, quizá la actividad más importante en la que ha participado el combinado de Estados Unidos sea “la mafia”. Expliquémoslo: se trata de un juego en el que a cada participante se le asigna un papel relacionado con una minoría informada (los mafiosos) o una mayoría desinformada (los lugareños).

Este juego proporciona un espacio natural para que todos los integrantes del plantel se diviertan, para que los más callados salgan de su caparazón y se suelten. El aspecto social del deporte es cada vez más imprescindible en un mundo que fomenta la distancia social en todos los ámbitos.

"En el mundo hay algo que hace que la preparación sea más difícil", ha explicado el capitán de la selección estadounidense, Nick Perera, a FIFA.com. "Las cosas ya no son para nada como antes. El aspecto de la camaradería es difícil de cultivar. La dinámica del equipo siempre se basaba en el comportamiento y los momentos entre compañeros de vestuario, de habitación. Ahora hay muchas normas, hay que llevar mascarillas y no tenemos compañeros de habitación, para que no haya contaminación. Es una dificultad que todos hemos tenido que asumir".

Estados Unidos se está preparando para disputar el Mundial de Beach Soccer en Moscú, donde se medirá a la selección anfitriona, Japón y Paraguay en el Grupo A.

"Tenemos un grupo de muchachos estupendo”, afirma Perera. “La verdad es que ganamos muy poco dinero practicando este deporte. No lo hacemos para llegar a ser millonarios, sino porque amamos el deporte, el equipo y la cultura. Sabemos en lo que nos hemos embarcado y este es un grupo en el que todos se preocupan los unos por los otros. Pero hay momentos aquí que son muy aburridos. Hay muchas cosas que te empujan en diferentes direcciones. Es muy difícil mantener la concentración".

Para mantenerse mentalmente en forma y concentrado, Perera recurre a hacer llamadas por FaceTime a su esposa y sus dos hijos. También ayuda la presencia en el equipo de su mejor amigo, el guardameta Chris Toth.

Alessandro Canale, Chris Toth and Nick Perera poses during the United States of America team presentation prior to the FIFA Beach Soccer World Cup

"Es magnífico tener a alguien en quien confiar y que confía en ti, y que cuando las cosas no van muy bien puedes llevarlo aparte para que te dé una respuesta honesta e imparcial. Todo el mundo necesita que a veces le digan las cosas como son".

"Puedes salir pensando que el mundo es de una manera y alguien tiene que decírtelo directamente: ‘Mira, tú crees que es A pero en realidad es B. Lo has convertido en A porque quieres que sea así, pero es B’. Así que tener aquí contigo a alguien de confianza ayuda muchísimo".

Perera ha sido una pieza clave en la profunda transformación que ha experimentado el beach soccer. Cuando estaba dando sus primeros pasos, esta disciplina era principalmente un deporte de exhibición.

“Salías ahí, hacías un par de chilenas, la gente se emocionaba y luego se marchaba”, recuerda. Pero en 2021, el deporte se ha profesionalizado en grado sumo, ha madurado tácticamente y rebosa momentos complicados y estrategias difíciles. “Se ha vuelto más enrevesado y requiere mucha atención mental".

El plantel estadounidense está formado por 14 jugadores, un entrenador principal y dos ayudantes. Perera señala que este equipo presenta una combinación como nunca la había tenido, con un reparto casi equitativo entre jugadores experimentados y neófitos, y un tremendo afán en ambos extremos de ese espectro.

"A la gente de mi generación le cuesta averiguar cómo se debe tratar con esta nueva hornada de jóvenes, porque creo que hay una brecha generacional. Hay una diferencia en la forma de interactuar con los demás. Es la era digital. La conexión de persona a persona es diferente a como era antes. Podemos resignarnos y lamentarnos, pero la verdad es que hay que adaptarse al mundo en el que uno vive".

Perera ha descubierto que esas formas de conectar con los jugadores más jóvenes y motivarlos consisten en adoptar un tono más colaborativo. Lleva más de doce años jugando al futsal profesional y en los primeros tiempos todo consistía en hacer lo que mandaban los jugadores más veteranos y el entrenador, fuese lo que fuese.

"El entrenador gritaba y vociferaba, yo me limitaba a contestar: ‘Me parece bien, tienes razón’ y me iba, y el mundo ya no es así. Se trata de abrir las líneas de comunicación y de que los jugadores más jóvenes sepan que yo también soy sensible y humano, que no soy perfecto en ningún sentido. Cuando les doy consejos no es que yo diga que soy perfecto y ellos malísimos: es que intento darles consejos porque ya he pasado por eso".

Perera ha observado que la generación nacida a finales de los años 1990 valora tener sus propias opiniones y cuestionar la autoridad. “Quieren que se les lleve al agua, no que nadie les diga que la beban. Quieren ver cómo está y luego quizás tomar un sorbo".

Este estadounidense nacido en España tiene un título universitario en lengua inglesa, por lo que, entre los partidos en Rusia y las llamadas telefónicas a su familia, en sus ratos libres se dedica a leer. En su mesita de noche se encuentra ahora Cormoran Strike, una serie de asesinatos y misterios de J. K. Rowling, publicada bajo el seudónimo de Robert Galbraith. También le gustan mucho los clásicos de la mitología de la antigua Grecia.

Y continúa ofreciendo análisis detallados de cada uno de los oponentes que esperan a Estados Unidos. Rusia será un "rival robusto", Japón "caminaría literalmente sobre el fuego por su país y su equipo" y Paraguay ofrece la oportunidad de que los norteamericanos se enfrenten a él en un espacio mental diferente” (distinto a 2019, cuando Estados Unidos se cruzó con este adversario ya sin opciones de alcanzar la fase eliminatoria). "Tenemos un grupo de jugadores que quieren demostrar algo".

Y, a pesar de la brecha generacional y de todas las dificultades que ha causado la COVID, una cosa es segura: Perera reunirá a sus compañeros para disputar otra partida de "la mafia".