Un programa innovador pone en contacto clubes de fútbol con instituciones penitenciarias para mejorar la salud y el porvenir de los reclusos
Tras su éxito en el Reino Unido, Estados Unidos, Italia y Sudáfrica, el proyecto Twinning llegará este año a Australia, Brasil, Nueva Zelanda, Singapur y Uruguay
La financiación de la Fundación FIFA sustenta el crecimiento de la iniciativa, que utiliza el fútbol como herramienta de rehabilitación y reintegración mediante la actividad física, la educación y el fomento de la autonomía
Tras su creación en el Reino Unido y su exitosa implantación en Sudáfrica, Estados Unidos e Italia, el proyecto Twinning continuará su expansión global con su llegada este año a, al menos, cinco países. Se trata de una iniciativa innovadora, con financiación de la Fundación FIFA, que utiliza el fútbol para mejorar la vida de la población reclusa.
El proyecto Twinning se puso en marcha en 2018 en colaboración con el Servicio de Prisiones y Libertad Condicional del Reino Unido, con el objetivo de vincular cada centro penitenciario de Inglaterra y Gales con un club de fútbol profesional cercano. Su objetivo era llegar cada año a aproximadamente 50 reclusos de 117 centros penitenciarios mediante programas basados en el fútbol, orientados a mejorar la salud física y mental, además de facilitar el acceso a educación y certificaciones destinadas a reforzar sus oportunidades tras la puesta en libertad.
Fiel a su misión de abordar problemas en todo el mundo y promover un cambio positivo a través del fútbol, la Fundación FIFA destinó financiación al proyecto Twinning en 2024. Ese mismo año, el programa llevó su modelo a Italia, Sudáfrica y Estados Unidos.
Este año, la financiación adicional de la Fundación FIFA hará posible que el proyecto Twinning llegue a participantes de Australia, Brasil, Nueva Zelanda, Singapur y Uruguay, mientras continúan las conversaciones para poner la iniciativa en marcha en otros países.
"Nos enorgullece respaldar el proyecto Twinning. Es una plataforma transformadora, un puente para reconstruir vidas —ha declarado el presidente ejecutivo de la Fundación FIFA, Mauricio Macri, al anunciar la colaboración entre ambas organizaciones—. Hace posible un futuro mejor y beneficia por igual a familias enteras y a sus comunidades. El fútbol es un deporte de alcance mundial. Por eso, es fundamental ampliar este programa".
Hilton Freund, director ejecutivo mundial del proyecto Twinning, añadió: "Estoy profundamente agradecido por la confianza de la FIFA en el proyecto Twinning y por la esencial financiación de la Fundación FIFA, que nos permite llegar a nuevas regiones. El fútbol es el deporte universal por excelencia, y su capacidad única para unir a las personas, inspirar esperanza y transformar vidas trasciende fronteras, culturas y circunstancias. Gracias a esta alianza, estamos canalizando ese poder para fortalecer comunidades, generar confianza y contribuir a sociedades más seguras en todo el mundo. El compromiso de la Fundación FIFA hace posible esta ambición y nos permite ampliar nuestro alcance y garantizar que el fútbol siga siendo una fuerza de cambio social positivo allí donde más se necesita".
Los clubes asociados ya confirmados para el crecimiento del proyecto este año son el australiano Melbourne City, el brasileño Bahia, el neozelandés Auckland FC, el singapurense Young Lions y el uruguayo Montevideo City Torque.
El Proyecto Twinning se rige por el principio "No mires a nadie por encima del hombro si no es para ayudarle a levantarse". La evidencia disponible demuestra que el acceso a itinerarios estructurados de educación y empleo reduce de manera significativa la reincidencia. El fútbol es un instrumento poderoso para fomentar la disciplina, el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia, fundamentales para la rehabilitación y la reintegración social.
Entrenadores y personal de los clubes participantes utilizan el fútbol para mejorar la salud física y mental de los reclusos y desarrollar competencias en comunicación, reflexión, planificación, liderazgo y resolución de conflictos. El proyecto Twinning lleva a cabo actividades durante tres meses para que, al finalizar el programa, los participantes puedan aplicar lo aprendido en su vida cotidiana.