El embajador más galáctico para el fútbol de Samara
Además de ser el deporte rey en la Tierra, el fútbol también goza de seguidores en el espacio. Así nos lo confirma el cosmonauta ruso Oleg Kononenko, resaltando que la popularidad del balompié llega incluso a la Estación Espacial Internacional (ISS).
“A bordo de la ISS vemos partidos de las principales ligas y campeonatos europeos y mundiales, ¡algunos de ellos en directo!”, afirma Kononenko en una entrevista concedida a FIFA.com.
Kononenko ha estado tres veces en el espacio, y ostenta la condecoración estatal más alta que se concede en Rusia: la de Héroe de la Federación Rusa, que recibió por su valor y heroísmo durante sus vuelos espaciales. Según nos revela, el fútbol es el deporte favorito de los cosmonautas, quienes se reúnen de vez en cuando en tierra firme para echar un partidillo.
“No siempre tenemos tiempo para jugar: o bien estamos ocupados preparándonos para un vuelo, o estamos de hecho en el espacio, o bien recuperándonos tras una estancia en el espacio…”, matiza. “Pero si conseguimos reunir un equipo, es al fútbol a lo que jugamos. De vez en cuando se producen lesiones –las emociones pueden exaltarse–, y yo mismo me he llegado a lesionar. Cuanto más cerca estás de ir al espacio, más estrictas se vuelven las órdenes del médico prohibiendo jugar a deportes de contacto; pero el fútbol goza de mucha popularidad y el cuerpo de cosmonautas lo practica a menudo, incluso con veteranos del fútbol ruso…”.
Desde el espacio, Kononenko solía estar pendiente de cómo marchaban el Dinamo de Kiev, el Krylya Sovetov de Samara y la selección holandesa. Pero durante el Mundial, normalmente apoya a Rusia. “Si Rusia no juega en un campeonato, jornada o lo que sea, sigo a las selecciones más fuertes del Viejo Continente: Alemania, Francia, España… Actualmente, cuanto mejor conozco al equipo de Samara, el Krylya Sovetov, más me implico con la atmósfera del fútbol de Samara, cuya historia, por cierto, se remonta a hace más de 100 años”, puntualiza.
La capital espacial de Rusia No es ninguna casualidad que Samara, una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2018™, eligiese a Kononenko como su embajador. La ciudad, denominada Kuybyshev en la época soviética, es famosa por su centro de fabricación de cohetes espaciales. Allí se construyó la nave espacial del Vostok 1, la que, en 1961, llevó por primera vez al espacio a un astronauta de nuestro planeta, Yuri Gagarin.
“El territorio de Samara recibió a Gagarin hace 55 años, después de que completase el primer vuelo espacial tripulado de la historia”, resalta Kononenko. “Fue aquí donde se creó por primera vez ese equipamiento espacial único y pionero, diseñado para misiones importantes como controlar la seguridad internacional, explorar los recursos naturales de la Tierra e investigar las condiciones medioambientales. La industria espacial de la región fabrica satélites para la investigación médica y biológica".
Y agrega: "La región de Samara ha implantado la producción en serie de los cohetes Soyuz, los más fiables del mundo, que se utilizan en la mitad de los lanzamientos espaciales rusos. Pero más allá de las fronteras de Rusia, poca gente conoce la existencia de Samara. Eso es muy injusto. Espero que el papel de Samara en el Mundial sirva para abrirla a todo el mundo”.
Kononenko cree que Rusia 2018 brindará a Samara una oportunidad única para transformarse y contar su historia al mundo: “Mi esposa y yo solíamos pasear por la ciudad. Hay una placa conmemorativa en la Plaza de la Gloria con los nombres de más de 200 héroes rusos y soviéticos. ¡Nunca he visto tantos en una sola ciudad! Samara es una metrópoli poderosa, fuerte e inteligente. Y creo que la gente de Samara simplemente tiene que erguirse, estar orgullosa de su ciudad y revitalizarla”.
Un estadio “lanzacohetes” Las obras del nuevo estadio nos recuerdan que, dentro de dos años, aficionados de todo el mundo se congregarán en Samara. Kononenko ya ha visitado el Samara Arena, y se quedó impresionado: “Sólo viéndolo de cerca puedes apreciar de verdad la estructura tan imponente que tiene; en parte recuerda a una plataforma de lanzamiento de cohetes”.** **
“Pero al subir al tercer anfiteatro y ver el estadio desde ese ángulo, aprecié el aspecto tan bonito y recogido que tenía, a pesar de su tamaño”, continúa. “Y me sorprendí a mí mismo pensando en el excelente regalo que supone para Samara y la región. Además, me di cuenta del magnífico centro científico, cultural y deportivo que constituye en su conjunto, con escuelas de fútbol infantiles, campos de entrenamiento e instalaciones educativas, por lo que la región debe basarse de veras en él para construir su futuro”.
Ahora, Kononenko se está preparando para viajar al espacio por cuarta vez, en 2018. Sin embargo, confía en poder ver los partidos del Mundial en persona: “Espero que será después del Mundial de Rusia. Tengo muchas ganas de animar a la selección rusa en el nuevo Samara Arena, ¡y no frente a una pantalla de televisión esta vez!”, concluye.