Khalid Aloufi ganó la final regional del FIFA Ultimate Team de Sydney
El saudí venció en la final a su compatriota Abdulaziz Alshehri, campeón de la FIWC 2015
Ambos se clasificaron para el Campeonato Ultimate Team del FIFA 17 de Berlín (20-21 mayo), última etapa antes de la gran final de la FIWC 2017
La vida de Khalid, más conocido como “xX ThE RoYaL Xx”, ha cambiado desde que, el pasado 11 de febrero, levantó el trofeo en Australia. “Mucha gente ya me conoce”, afirma sonriendo el joven de 21 años a FIFA.com.
“Desde que volví de Sydney como campeón, la gente sabe quién soy. ¡Tengo una reputación! Cuando juego por Internet, la gente conoce mi nombre de videojugador (gamertag) y a menudo recibo palabras agradables de mis adversarios, que me felicitan y me desean buena suerte para los siguientes compromisos. Eso me hace feliz”.
“Creo que soy más fuerte que antes”, continúa. “Desde que regresé de Sydney, estoy obteniendo muy buenos resultados. Me imagino que esa victoria ha tenido un impacto psicológico positivo sobre mí”.
Su transformación en un campeón ya había empezado el año pasado en Nueva York, cuando participó en la gran final de la FIWC 2016. “Cuando llegué allí, no sabía en absoluto lo que me esperaba. Debería haberme entrenado antes contra profesionales para conocer mejor mi nivel. Pero a pesar de todo salí bien parado, quedando primero de mi grupo. Después, me quedé sin recursos en octavos de final. No conseguí marcar y perdí en los penales”, recuerda.
“Eso me aportó una experiencia que será útil para Berlín”, añade el jugador saudí, que demostró que tenía madera de gran competidor tumbando a todo un campeón del mundo en la final,“A8drAfwz”.
Toparse con Alshehri supuso todo un acontecimiento para Aloufi. “Él fue quien me inspiró para hacerme jugador profesional. La primera vez que seguí una competición del FIFA, fue la FIWC 2015, cuando ganó él. Al verlo, me dije que yo podía hacer lo mismo si conseguía alcanzar su nivel. Y al año siguiente, ¡me clasifiqué para la gran final!”.
Al hacerse con los dos billetes para Berlín que estaban en juego en Sydney, demostraron una vez más el nivel de los jugadores de su país. “Es lógico que se diese ese emparejamiento en la final, porque creo que somos los mejores de la región. ¿Si puede ser Arabia Saudí el mejor país del mundo? Ya veremos qué pasa en Berlín…”.
Sin embargo, este estudiante de odontología, que espera poder ejercer dentro de dos años, no tiene mucho tiempo para entrenarse. “No juego mucho comparado con otros jugadores profesionales. Pero es bueno no jugar demasiado; se tiene más inspiración y combatividad”, concluye Aloufi, quien confía en poder seguir compatibilizando sus carreras de videojugador y de dentista… y en poder hincar el diente a muchos trofeos más.