John Herdman se enamoró del fútbol gracias a Maradona
Trabajó en una escuela de fútbol cuya filosofía se basaba en los valores característicos del balompié brasileño
El técnico quiere crear una cultura futbolística en Canadá, que será una de las sedes de la cita mundialista de 2026
Corría el año 1986 y la Argentina de Diego Armando Maradona acababa de eliminar a Inglaterra de la Copa Mundial de la FIFA en el estadio Azteca de Ciudad de México.
En tierras inglesas, el pequeño John Herdman, que tenía por entonces 11 años, asistía por televisión a la escena con lágrimas en los ojos. Avanzamos hasta 2021 y nos encontramos al mismo John Herdman, ahora ya convertido en entrenador, de pie al lado del terreno de juego del majestuoso coliseo mexicano. Herdman está dirigiendo a la selección de Canadá en un partido contra México correspondiente a la fase de clasificación mundialista y no puede evitar que los recuerdos se agolpen en su cabeza. Todo es diferente esta vez, y el técnico se siente orgulloso.
Y es que el sentimiento de orgullo está más que justificado. El preparador inglés se ha embarcado en un proceso de reconstrucción del fútbol canadiense y de la selección masculina del país norteamericano, que se ha impuesto a Estados Unidos y a México y se ha convertido en la sensación de la competición preliminar de la Concacaf. El siguiente objetivo es repetir ese éxito en la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022.
“Me acuerdo de ver a Maradona contra Inglaterra acompañado de mi padre. Aquel fue el momento en que me enamoré del fútbol”, reveló el técnico ante los micrófonos de Sky Sports. “Me siento orgulloso de la manera en que mi equipo se lanzó a por México desde el primer minuto. En 1986 lloré, pero esta vez fue diferente”, añadió Herdman, comparando sus dos experiencias vinculadas al estadio Azteca.
Aquella semilla que plantó el astro argentino dio sus frutos, pero en los banquillos en lugar de sobre el césped. Herdman probó suerte como jugador, pero no tardó en percatarse de que su vocación era ser entrenador.
La perspectiva del aspirante a técnico cambió con un viaje a Brasil, donde Herdman aprendió a ver el fútbol como un arte. Gracias a lo que aprendió en tierras de los pentacampeones del mundo, las puertas empezaron a abrirse en Inglaterra para nuestro protagonista, primero en una escuela de fútbol cuya filosofía se basaba en los valores característicos del balompié brasileño y posteriormente cuando lo invitaron a trabajar en la cantera del Sunderland.
Sin embargo, Herdman estaba llamado a triunfar en otros países. Primero lo hizo con la selección femenina de Nueva Zelanda, y después del otro lado del charco, a los mandos del combinado femenino de Canadá.
Decir que Herdman ha cambiado completamente el fútbol canadiense no es en absoluto una exageración. El técnico inglés empezó poniendo al país norteamericano en el mapa del deporte femenino con dos bronces olímpicos y un oro en los Juegos Panamericanos. Desde que tomó las riendas del combinado masculino en 2018, Herdman ha logrado recuperar para la causa a una selección en la que reinaba la desunión y transformarla en un auténtico equipo.
“Desde su llegada, John se ha empeñado en cambiar la identidad del fútbol canadiense”. Kamal Miller
“El seleccionador sabe lo que hace y encuentra la táctica adecuada para cada partido”. Jonathan David
“Herdman ha traído a Canadá un fútbol nuevo que se caracteriza por el entusiasmo, la confianza y la energía”. Milan Borjan
Paso a paso, John Herdman está logrando que la filosofía futbolística de Canadá cambie. “Una de las críticas que el equipo solía recibir incidía en su supuesta falta de garra en los momentos realmente importantes. Rápidamente, todo empezó a girar en torno a mí. La idea era comenzar con trabajo táctico, pero las tácticas se vuelven irrelevantes cuando no se confía en el compañero o en el entrenador”, explica el técnico.
Hacer un buen papel en Catar 2022 será fundamental para Canadá. El país norteamericano organizará la cita mundialista de 2026 junto con México y Estados Unidos, así que la responsabilidad del técnico inglés va más allá de lograr que su equipo marque goles.
“Necesitamos citas mundialistas para cambiar nuestra cultura, y este país está listo para el Mundial”, concluyó.