Una Mascota para unir a toda Rusia
La noche en la que la selección nacional de Rusia logró su mayor triunfo de la era postsoviética al meterse en las semifinales de la EURO 2008 de la UEFA con una victoria por 3-1 sobre los Países Bajos, en todo el país se vivió una emoción desbordante. La gente se echó a las calles de ciudades y pueblos para celebrarlo hasta bien entrada la madrugada. Aquella noche, Valeria Taburenko comprendió por primera vez el poder unificador del fútbol.
“Estaba preparándome para un examen de arte en mi ciudad, Obninsk, cercana a Moscú”, recuerda Valeria en una entrevista con FIFA.com. “La noche anterior a un examen te sientes muy sola y triste, pero de repente la gente corrió a la calle y empezó la fiesta. Mis amigos me llamaron y me informaron de la victoria”.
“No sé por qué, pero hizo que me sintiera mejor. Me di cuenta de que no era la única que no dormiría en toda la noche. Antes de aquello no sentía afición por el fútbol, pero desde entonces he comprendido que el fútbol tiene el poder de unir a la gente”.
Actualmente, Valeria Taburenko estudia en la Universidad Estatal de Tecnología y Diseño de San Petersburgo, y vive cerca de la estación de metro de Sportivnaya, justo al lado del estadio Petrovsky del Zenit.
A nadie extrañará, por lo tanto, que se inscribiera en el concurso de la mascota oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2018™ y que su trabajo se haya convertido en uno de los tres finalistas. Valeria considera que se trata de una gran oportunidad, sobre todo por la carrera que ha elegido para su futuro.
Un tigre siberiano para unir a los rusos “Soy alumna de la facultad de Diseño y espero encontrar trabajo en una agencia de publicidad dedicada a diseñar carteles de anuncios. Sin embargo, me considero en primer lugar una buena artista. Llevo cinco años dedicándome a esto y, desde mucho antes de empezar la carrera, dibujaba para un estudio, lo que siempre me ha ayudado”.
“Sin embargo, los ilustradores y animadores tienen que trabajar constantemente, mientras que yo me he tomado un descanso de varios años. Pero el hecho de que me hayan elegido representa una señal para mí. Significa que tienes que trabajar en lo que mejor sabes hacer”.
Cuando le preguntamos cómo se sintió cuando se enteró de que la habían elegido, Valeria responde: “Asustada, como si hubiera crecido demasiado rápido. Comprendes que, tras el éxito, las expectativas subirán y tienes miedo de no poder justificarlas, pero este momento se pasa pronto. Mis padres creen en mí”.
El padre de Valeria es submarinista y su madre era detective. Sin embargo, ambos están encantados con la carrera creativa que ha elegido su hija. “Mi padre me dijo que sabía que esto pasaría. Los padres son personas que creen en nosotros más de lo creemos en nosotros mismos”, afirma.
Valeria espera que su tigre siberiano, que creó en el transcurso de tres semanas, sea capaz de unir a toda la nación durante Rusia 2018. En otoño de 2016 descubriremos si se convertirá en la mascota de la competición, cuando se presenten los diseños definitivos de su tigre, un lobo y un gato a la votación de todo el país para decidir cuál de ellos será la mascota de Rusia 2018.