miércoles 25 mayo 2016, 09:59

Tahití aspira a repetir su epopeya reciente

Hace tres años, los jugadores aficionados de Tahití hicieron las delicias del mundo del fútbol codeándose con las superestrellas del deporte rey en la Copa FIFA Confederaciones 2013. La actuación en Brasil de la modesta selección polinesia, unida a su inesperada victoria en la Copa de Naciones de la OFC 2012, fue un verdadero cuento de hadas futbolístico. Este fin de semana regresa una nueva edición del campeonato de Oceanía, pero repetir un éxito tan insospechado constituye un reto colosal… y Tahití es perfectamente consciente de ello.

El primer asalto del certamen que enfrenta a las ocho mejores selecciones de la OFC se entablará este sábado en Papúa Nueva Guinea. A quien gane la final el 11 de junio le aguarda un billete para la Copa FIFA Confederaciones Rusia 2017, mientras que las seis primeras clasificadas pasarán a la tercera ronda de la fase de clasificación oceánica para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™.

Nueva Zelanda, como siempre, partirá como gran favorita, pero hay un montón de ambiciosas naciones isleñas del Pacífico que pretenden dar un histórico salto de calidad. Hasta la fecha, no obstante, Tahití es el único país que ha ganado la competición aparte de Nueva Zelanda –y de la ex miembro de la OFC Australia–.

Nuevas caras, ambiciones renovadas  Apenas una tercera parte de la plantilla que presentó Tahití hace cuatro años regresa para defender su corona. Los compromisos laborales constituyen siempre un escollo, al igual que otras dificultades diversas que afrontan los futbolistas de la región.

De hecho, el trabajo es el motivo de la ausencia del mellizo de Alvin Tehau, Lorenzo, y de su hermano mayor Jonathan, aunque su primo Teaonui volverá a reforzar el equipo tras la estelar actuación del cuarteto familiar en 2012. Asimismo, causan baja muchos de los afamados astros tahitianos del fútbol playa que también han brillado sobre el césped, por estar concentrándose en subir otro peldaño el próximo año conquistando su primer título mundial.

Varios componentes de la nueva hornada de internacionales tahitianos son muy inexpertos en esta categoría, tras haber subido del combinado sub-17 que acarició el pase a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2015. Entre los supervivientes de la campaña de 2012 figura el mencionado Alvin Tehau, un centrocampista que no para de correr pero no exento de habilidad –rasgos típicos en muchos jugadores de la región–.

Alvin admite que revalidar el triunfo será complicado, pero se muestra filosófico al comparar las cualidades del actual plantel de los Toa Aito con las de la promoción del 2012. “¿Somos mejores ?”, reflexiona Tehau, repitiendo la pregunta de FIFA.com. “No, no lo creo, pero cada competición es diferente. Hay muchísimas cosas a tener en cuenta; factores intrínsecos como las cualidades individuales y colectivas de la plantilla, pero también factores externos como el ambiente y nuestros rivales, por ejemplo”.

“Pero hace cuatro años se daba la misma situación”, continúa. “No éramos los mejores, pero aun así conseguimos algo importante con lo que teníamos. El tiempo lo dirá… Si no ganamos este campeonato, la gente dirá que el equipo de 2016 era más débil, pero así es el fútbol: se te juzga por tus resultados”.

Tahití tendrá que pelear de lo lindo para pasar a semifinales, ya que en su grupo figuran sus reputados rivales francófonos de Nueva Caledonia y un país anfitrión que progresa con rapidez; junto con el combinado que superó la primera ronda, Samoa. “Tenemos que ser realistas”, considera Tehau.

“La mayoría de las grandes selecciones tienen sus jugadores profesionales, y se toman esta competición muy en serio", continúa. "Por consiguiente, lo tendremos más complicado este año y, sin duda, no somos el principal favorito en esta edición. Así que no hay expectativas adicionales: estamos con el mismo estado de ánimo que hace cuatro años”.

Sueños de gloria  Tehau, que jugó 2 partidos en Brasil 2013, admite que resulta imposible ignorar el aliciente de obtener un puesto en la cita mundialista de los campeones. El centrocampista de 27 años gozó de la oportunidad excepcional de poder medirse a España y a Nigeria en los imponentes estadios brasileños, mientras que su hermano Jonathan marcó un gol mítico en la derrota contra los africanos.

Unas experiencias que, obviamente, distan un mundo –en todos los sentidos– de jugar ante unos pocos centenares de espectadores en el estadio Louis Ganivet, donde Alvin disputa sus partidos como local con el AS Tefana.

“Cuando eres un aficionado, tener la oportunidad de enfrentarte a leyendas del fútbol como Fernando Torres, Cristiano Ronaldo, Neymar o Messi te motiva a dar el 200% en el campo. Todos queremos ser partícipes de la Copa Confederaciones, y mucho más en el caso de los jugadores jóvenes del equipo, que sólo piensan en una cosa: ganar el campeonato para tener la ocasión de enfrentarse a las mejores selecciones del mundo”, concluye Tehau.