jueves 17 agosto 2017, 20:38

El sueño mundialista de Nagbe

  • El estadounidense Darlington Nagbe medita sobre su verano dorado 

  • Busca superar a su padre –que capitaneó a Liberia– y acceder a Rusia 2018

  • Está recuperando el tiempo perdido tras un debut internacional tardío

El ex capitán de Liberia Joe Nagbe sigue siendo una leyenda del fútbol africano. Ahora, su hijo lleva camino de afianzarse como una de las estrellas de la MLS, y desempeñó un papel importante ayudando a las Barras y Estrellas a ganar su sexta Copa Oro de la CONCACAF el mes pasado. Una vez saboreada esa victoria, Darlington Nagbe, en declaraciones exclusivas a FIFA.com, busca ahora cumplir el sueño mundialista que no logró su padre.

Como su padre, Darlington es centrocampista, pero a diferencia de su progenitor, el jugador de 27 años inició su carrera internacional a una edad en la que muchos ya acumulan decenas de partidos con su selección. Darlington abandonó Liberia con su madre y hermanos siendo muy crío, siguiendo los pasos de su padre por diversos clubes de Francia, Suiza, Grecia, Abu Dabi e Indonesia. Finalmente, cuando tenía 11 años, su familia se estableció en Estados Unidos.

“El criarme con un padre que era jugador profesional hizo que yo mismo siempre quisiese jugar al fútbol”, explica el jugador del Portland Timbers, “y cuando tenía unos 18 años, me di cuenta de que podía lograrlo. Aunque fui a la universidad, mi sueño era seguir los pasos de mi padre”.

Mientras estudiaba en la Universidad de Akron, Darlington dio sus primeros pasos hacia el profesionalismo fichando por el Cleveland Internationals, que militaba en la USL Premier Development League. En 2011, fue elegido por los Timbers en la primera ronda del draft, y lleva jugando desde entonces en el conjunto de la MLS.

Darlington tardó otros 4 años en obtener la nacionalidad estadounidense y, al cabo de una semana escasa, fue convocado por el entonces seleccionador de Estados Unidos, Juergen Klinsmann, para dos encuentros de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2018; el primero de ellos, contra San Vicente y las Granadinas.

“Fue formidable jugar el primer partido”, resalta Darlington. “Lo recuerdo bien; ya llevábamos una ventaja abultada, así que fue un buen encuentro para salir a jugar. Recuerdo que estaba sonriendo al saltar al campo, pensando en todo lo que Estados Unidos me había dado, y en que ahora tenía la oportunidad de representar al país”.

Una Copa de Oro muy dorada Desde entonces, al mismo tiempo que despegaba su carrera con el Portland Timbers (ganando la Copa de la MLS en 2015 y formando parte del Equipo de las Estrellas de la MLS al año siguiente), Nagbe ha pasado del orgullo de vestir la camiseta a la alegría por triunfar con ella. Tras ser convocado con Estados Unidos para disputar la fase de eliminatorias de la Copa Oro el pasado mes, jugó los 3 encuentros y ayudó a su selección a adjudicarse su sexto título tras imponerse por 2-1 a Jamaica en la final.

“Fue increíble ganar la Copa Oro”, asevera. “Era mi primera medalla con la selección, y fue realmente magnífico formar parte del grupo. Habíamos perdido en semifinales contra Jamaica en 2015, antes de que yo me incorporara al equipo, así que fue fantástico vencerla esta vez. Ojalá podamos mantener la buena racha al afrontar los próximos clasificatorios mundialistas”.

Para Darlington, casado y con dos hijos, acudir a Rusia el próximo año resultaría un éxito especialmente significativo. “Mi padre capitaneó a Liberia cuando estuvo a punto de clasificarse para el Mundial de 2002. Recuerdo que se habría clasificado si hubiera vencido a Ghana en casa… pero perdió”, rememora Darlington, que sólo tenía 10 años entonces.

“Yo estuve en esos partidos. Era muy pequeño, así que no me acuerdo de mucho, pero sí sé que se quedaron muy cerca. Y también sé que mi padre espera ahora que yo pueda acudir a la fase final del Mundial”, resalta.

A falta de cuatro partidos, Estados Unidos figura tercero en el Hexagonal final, y necesita aferrarse a esa posición para hacerse con el último pase directo a Rusia. “Lo que pasa con el Hexagonal de la CONCACAF es que los encuentros son dificilísimos, sea cual sea el rival. Y las condiciones fuera de casa son complicadas”, observa Nagbe.

Tras un flojo comienzo, el 1-1 en México del pasado junio ha vuelto a meter en la pugna a las Barras y Estrellas. “Era un encuentro que no podíamos permitirnos perder”, admite Darlington. “Ejecutamos nuestro planteamiento a la perfección. Nos pusimos por delante y pensé que podríamos llevarnos la victoria, pero al final estuvimos contentos con marcharnos con un punto. Ahora estamos en buena forma y podemos cumplir con nuestro deber en los encuentros restantes”.

Clasificarse para el Mundial supondría un hito más en la carrera de Darlington: “Está siendo todo como un auténtico sueño, aunque soy muy realista, y nunca espero que todas estas cosas ocurran hasta que finalmente suceden. Entonces, las valoro y doy gracias por ello. Recuerdo el viaje que emprendí para llegar donde estoy ahora y, aunque haya sido poco tiempo, ha sido un periodo magnífico, y me siento muy agradecido por todo”.