Moore, tras los pasos de Dier
Experimentó una sensación extraña cuando saltó al césped del Albstadion de Heidenheim, en Alemania, con el escudo de los Tres Leones en el pecho, orgulloso de capitanear a Inglaterra en su estreno en el Campeonato Europeo Sub-19 de la UEFA celebrado en julio. Cuando sonó el himno rival, La Marsellesa, no pudo evitar sonreír. Conoce bien la letra del himno francés, no sólo porque entonces era jugador del Lens francés, sino porque Taylor Moore vivió en Francia desde los siete años hasta hace bien poco.
“Fue raro, pero en el buen sentido de la palabra”, cuenta Moore en exclusiva a FIFA.com. “La verdad es que varios de mis compañeros me preguntaron cómo estaba, si me encontraba bien. Soy inglés, al igual que mi familia, y tengo pasaporte británico. En aquel partido jugaba con Inglaterra y me empleé al máximo para defender la camiseta que llevaba puesta. No obstante, una pequeña parte de mí se siente francesa. Siempre he disfrutado ese toque diferente que me otorga esta circunstancia. Para mí es como una oportunidad especial. No sé si es mejor o peor, pero a veces resulta positivo ser diferente. Me divierte contar mi historia, que es distinta de las de los demás”, explica.
Su historia da un giro en 2004, cuando su familia dejó Inglaterra para irse a vivir a Francia, en principio por un período de un año. Su madre y sus dos hermanos pequeños —uno de ellos, Keaton, juega en la categoría sub-17 de la cantera del Lens— todavía residen allí, mientras que su padre trabaja en el Reino Unido pero cruza el Canal de la Mancha cada fin de semana.
Taylor también regresó a su tierra natal el pasado mes de agosto para fichar por el Bristol City. Y pese a que nació en Inglaterra y juega con la selección de este país, reconoce que se siente algo extraño en su nueva situación.
“En Francia viví yo solo un año, pero vivir solo en otro país es un poco diferente”, asegura Moore. “En cualquier caso, la gente del club me ha recibido estupendamente y varios de mis compañeros se han ofrecido a echarme una mano si en algún momento la necesito”, continúa.
Cuando Moore dejó Inglaterra con siete años, el Arsenal de los Invencibles era el campeón de la Premier League y José Mourinho empezaba su primera temporada como entrenador del Chelsea.
“Tengo muchos recuerdos de la etapa de mi infancia que pasé aquí”, asegura Moore. “El primer colegio al que fui estaba en Inglaterra, y mis parientes siempre han vivido aquí, así que veníamos muy a menudo. Siempre he sabido que acabaría volviendo en algún momento. No creo que trasladarme haya supuesto un gran cambio para mí, puesto que siempre he tenido un pie en cada país”, explica.
Un ejemplo a seguir Su historia de vida no es habitual, pero tampoco es un caso único. Eric Dier, jugador del Tottenham Hotspur e internacional absoluto con Inglaterra, se fue a vivir a Portugal cuando tenía siete años y se formó como futbolista en la cantera del Sporting de Lisboa hasta alcanzar el primer equipo, igual que hizo Moore en el Lens.
“Hemos coincidido varias veces”, revela nuestro protagonista, seguidor confeso del Tottenham. “Cuando fiché por el Bristol City me envió un mensaje. Mantenemos el contacto y hemos charlado unas cuantas veces en St George’s Park, las instalaciones donde entrena la selección inglesa. Espero poder llegar a ser tan bueno como él algún día. Sin duda, Dier es el tipo de futbolista al que me gustaría parecerme”, reconoce.
Moore ya tuvo la oportunidad de jugar al lado de su ídolo cuando, en una de sus visitas a St George’s Park, el central fue requerido para entrenar con el combinado absoluto.
“Debo confesar que fue un poco surrealista”, sonríe Moore. “Pasas de jugar al FIFA en la consola con un equipo formado por muchos de los futbolistas que de repente están en el césped contigo y gritan tu nombre para que les pases la pelota. Me recibieron muy bien, tanto los jugadores como el cuerpo técnico. No es raro que nos crucemos en St George’s, así que a menudo tenemos la oportunidad de hablar con ellos y aprender de ellos. En cualquier caso, trabajar con la absoluta y al lado de futbolistas de la talla de Harry Kane y Wayne Rooney supuso una gran experiencia para mí”, añade.
Dier representó a Inglaterra en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Turquía 2013, y Moore quiere seguir los pasos del jugador de los Spurs el año que viene en República de Corea.
“Me hace mucha ilusión”, exclama con una sonrisa de oreja a oreja Moore cuando le preguntamos sobre la cita mundialista del próximo año. “Creo que todos los integrantes de la selección inglesa, ya sean jugadores o miembros del cuerpo técnico, comparten esa ilusión. Tenemos un gran equipo y la competencia por estar en el once inicial es considerable. Si continúo trabajando duro en el Bristol City y el seleccionador sigue contando conmigo, espero estar en la lista para el Mundial. Jugar una competición así es prácticamente lo máximo a lo que un futbolista puede aspirar. Espero seguir siendo capitán y poder liderar al equipo en la cita coreana. Creo que Inglaterra tiene talento y potencial suficientes para hacer un gran papel”, asegura.
Además de hablar francés con fluidez, Moore asiste a clases de español en la universidad desde principios de año. Si el joven zaguero quiere ampliar más todavía sus horizontes culturales aprendiendo coreano, seguro que hay un palabra que soñará con tener que traducir del inglés o el francés el domingo 11 de junio de 2017: 챔피언 (campeón).