jueves 01 septiembre 2016, 15:45

El increíble año de Logan con los Kiwis

***Pocos adolescentes atesoran tanta veteranía a nivel internacional como el neozelandés Logan Rogerson. En los últimos 12 meses, el mediapunta de 18 años ha formado parte de cuatro categorías distintas de la selección, incluyendo una convocatoria por sorpresa con la absoluta en los recientes clasificatorios para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™. Y por si todo esto no fuera suficiente, acaba de fichar por el Phoenix de Wellington de la A-League*, el único club profesional del país.

En las dos próximas semanas, Rogerson y el resto de los All Whites aspiran a hacer realidad otro de sus objetivos: el pase para la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA República de Corea 2017. Vanuatu acogerá las eliminatorias de la OFC, que comenzarán el sábado y terminarán el 17 de septiembre. El resto de las aspirantes a los dos billetes para la cita planetaria son la vencedora del torneo previo, Islas Cook, así como Fiyi, Nueva Caledonia, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Tahití y la anfitriona.

Orgullo y humildad Rogerson fue el primero en admitir su sorpresa ante el endiablado ritmo que ha tomado su carrera. "Debutar con la selección a los 17 fue enorme para mí y para mi familia", reconoce a FIFA.com. Está claro que el joven, nacido en Hamilton, es un chico humilde que siente un profundo respeto por todo lo que le está pasando. "Lograr todo eso tan temprano en mi trayectoria fue increíble, y recuerdo cada instante. La experiencia de jugar junto a futbolistas a los que idolatraba de niño es algo que nunca olvidaré".

En junio, Rogerson tomó parte en la Copa de Naciones de la OFC, en la que Nueva Zelanda conquistó la corona y el derecho a participar en la Copa FIFA Confederaciones Rusia 2017. Ahora confía en que esa misma suerte siga acompañando a los jóvenes All Whites en su intento por escribir su propio capítulo en el libro de oro del fútbol. "Jugar con la absoluta fue algo grande para mí, y aprendí mucho de mis compañeros. Ahora quiero contribuir tanto como pueda en calidad de líder, dentro y fuera del campo . El colectivo es bueno. La calidad de algunos de sus integrantes es magnífica. Tenemos un sólido espíritu de equipo, y eso nos ayudará en los clasificatorios".

Legado y desarrollo El año pasado marcó un hito para Nueva Zelanda, dado que albergó la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, el torneo global más importante celebrado jamás en el país. Tanto el combinado anfitrión como Fiyi, la otra representante oceánica, dejaron un excelente sabor de boca, lo que supone una gran noticia para la región. En República de Corea 2017, la OFC tiene asignadas dos plazas.

Para Rogerson, es esencial que la actual hornada dé continuidad al legado creado por los sub-20 el año pasado. "Es importante que nos volvamos a clasificar", afirma. "El año pasado, la Copa Mundial Sub-20 demostró que podemos hacer historia y que podemos competir con los mejores del mundo. Depende de nosotros volver a hacer historia y llegar más lejos que el grupo anterior. Este torneo es decisivo para nosotros, y tenemos que clasificarnos sí o sí".

Ocho de los integrantes de la selección de Nueva Zelanda disputaron el año pasado la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en Chile, incluido el propio Rogerson. Un valioso aprendizaje que los Kiwis podrán aprovechar en el certamen oceánico.

"La Copa Mundial Sub-17 de Chile fue una gran experiencia a nivel individual y también para el equipo", asegura. "Todos los jugadores de aquella formación aspiran a formar parte de esta próxima Copa Mundial y volver a la escena mundial. Nos enfrentamos a algunos de los combinados más destacados del mundo, Brasil, Francia, Paraguay, y fue fantástico poder compararnos con ellos y ver cómo estamos. Presionamos a Brasil hasta los minutos finales, pero tuvimos la mala suerte de que el resultado no nos acompañara".

El viaje de Rogerson apenas acaba de comenzar y todo apunta a que su camino será largo y fructífero. Él, por su parte, no da nada por sentado. "Los últimos 12 meses han sido verdaderamente increíbles. Estoy muy agradecido por las oportunidades que se me han dado y espero que esto sólo sea el principio. Quiero seguir trabajando y creciendo como futbolista y como persona".