Con 189 equipos participantes, el torneo que se disputa en Bakú, capital de Azerbaiyán, es el mayor evento de la historia de la FIFA
Cerca de 4000 jugadores, entrenadores y oficiales participan en esta primera edición, que se disputa en unas instalaciones de veinte campos construidas expresamente para la ocasión
"Esperamos vivir una semana llena de alegría y emoción. Para eso estamos aquí", afirma Roberto Grassi, director de Torneos Juveniles de la FIFA
En un año histórico de expansión e innovación para el fútbol, y en un momento en que este deporte llega cada vez a más rincones del mundo, la magnitud de la Copa Mundial Sub-15 y Festival de la FIFA 2026™ sigue llamando la atención. Las cifras son extraordinarias y no tienen precedentes.
Un total de 189 selecciones masculinas sub-15, que representan el 90 % de las federaciones miembro de la FIFA, se han reunido en Bakú, Azerbaiyán, para disputar un torneo que supera con creces a todas las competiciones anteriores, de cualquier categoría, en número de participantes y dimensiones. En apenas seis jornadas se disputarán cerca de 950 partidos. El Complejo Deportivo Hövsan, construido especialmente para el torneo y dotado de 20 campos, se llena así de fútbol, color y emoción sin pausa.
Cerca de 4000 jugadores, entrenadores y oficiales participan en la competición. Todos permanecerán hasta el final gracias a un formato innovador e inclusivo que, una vez concluida la fase de grupos, distribuye a los equipos en categorías según su nivel de rendimiento. Tras las rondas eliminatorias, las finales de cada categoría se disputarán el 30 de octubre en el pabellón Crystal Hall de Bakú. Será el broche de oro a una semana intensa, con 12 países que tendrán la oportunidad de disfrutar del protagonismo que merecen.
"La magnitud de este torneo es impresionante", afirmó Gian Keller, gerente de Torneos Juveniles de la FIFA.
Y lo que ocurre entre bastidores quizá sea aún más sorprendente. Hay que trasladar, alojar y alimentar a esos casi 4000 jugadores, entrenadores y oficiales. Muchos viajan al extranjero por primera vez, y todos debutan en un torneo de la FIFA. De hecho, 78 países participan por primera vez en una competición de este organismo.
Garantizar que disfruten de una experiencia enriquecedora, con oportunidades de aprendizaje y convivencia dentro y fuera del campo, es tan importante como el propio resultado de los partidos de esta Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA. La logística también impresiona: basta pensar en las 13 000 comidas que se sirven cada día o en la flota de diez autobuses que van y vienen cada hora entre el Complejo de la Competición y la Villa de los Deportistas. Sin embargo, todo ese despliegue debe pasar a un segundo plano para que cada jugador viva una experiencia cercana, accesible y positiva.
"Esta es la primera edición del torneo y espero de verdad que todo salga bien. Estamos trabajando muy duro para hacerlo realidad, junto con nuestros compañeros de Azerbaiyán, de la Federación Azerbaiyana de Fútbol y del comité organizador local", explicó Roberto Grassi, director de Torneos Juveniles de la FIFA.
Esperamos que, cuando termine el torneo, los jugadores lo recuerden toda su vida. Queremos que se diviertan y que disfruten de una semana llena de alegría y emoción. Para eso estamos aquí.
Como es lógico, buena parte de esa alegría y esa emoción se ha vivido sobre el terreno de juego. Para dar cabida a los 189 equipos y los cerca de 950 partidos, la FIFA construyó el Complejo Deportivo Hövsan, al este del centro de Bakú. Las obras comenzaron a mediados de julio y los 20 campos, cada uno de 68 por 48 metros, estuvieron listos para el inicio del torneo, el 24 de octubre. Como los partidos se disputan de forma simultánea en todo el recinto, el ambiente es festivo y animado, tanto para los deportistas como para los espectadores.
"Desde el complejo se pueden ver cuatro equipos de cuatro rincones completamente distintos del mundo jugando en apenas dos campos", indicó Amit Desai, consultor de estrategia de alto rendimiento de la FIFA que colabora con la división de Desarrollo Global del Fútbol dirigida por Arsène Wenger. "Es tanto un festival como una Copa Mundial de la FIFA".
Los partidos duran 40 minutos y se juegan ocho contra ocho, con porterías de tamaño reglamentario y saques de banda con el pie en lugar de con las manos. Según explicó Desai, este formato "permite que cada jugador toque más veces el balón y tenga más oportunidades de poner a prueba su capacidad para tomar decisiones y demostrar sus habilidades en el campo".
Ampliar las oportunidades es uno de los objetivos centrales de la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA, y ese propósito también se refleja en su innovador formato. En lugar de volver a casa tras la fase de grupos, los equipos que no lograron clasificarse para la fase final se quedaron en Bakú para disputar uno de los cinco torneos adicionales de consolación, frente a rivales de nivel similar. De este modo, todos los jóvenes participantes pudieron seguir compitiendo y mantener la motivación hasta el final.
"Es una experiencia extraordinaria para estos jugadores. Tener la oportunidad de participar en una Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA puede marcar el comienzo de su camino hacia el fútbol de alto rendimiento. Estoy convencido de que lo recordarán toda la vida", afirmó Michael Findlay, experto técnico de la FIFA que también entrena a la selección absoluta de San Vicente y las Granadinas.
"Además, nos brinda la oportunidad de evaluar con exactitud cómo es ese recorrido desde el punto de vista técnico y estructural, y analizar cómo estos países están formando a la próxima generación de jugadores de élite que, esperamos, algún día veremos en una Copa Mundial de la FIFA™ absoluta".
Aunque las 189 selecciones podían disputar varios partidos al día, los jugadores pasan más tiempo fuera del campo que dentro de él. En Bakú, la FIFA se aseguró de que también aprovecharan ese tiempo con abundantes actividades sociales y educativas.
La vida de los participantes fuera del campo gira en torno a seis edificios de la Villa de los Deportistas, unas instalaciones situadas cerca del lago Boyukshor que ya se utilizaron en los Juegos Europeos de 2015.
"El número de integrantes de las delegaciones que tenemos ahora en la villa es casi igual al del país más pequeño que participa en el torneo: Montserrat", afirmó Dima Alhattab, responsable de alojamiento de la FIFA. "Es fantástico que estos países tengan la oportunidad de venir y participar en una competición de la Copa Mundial de la FIFA, conocer a otras selecciones y jugar juntos".
No se ha descuidado ningún detalle. Los equipos de países que hablan idiomas similares fueron alojados en habitaciones cercanas para facilitar la convivencia. "Así pueden relacionarse, conocerse mejor y hacer amistades", señaló Alhattab. También se reservaron apartamentos independientes para el personal femenino y se habilitaron espacios específicos para comer, estudiar y disfrutar del tiempo libre.
Además, los llamados "rincones de aprendizaje" ofrecen a los jugadores la posibilidad de conversar con expertos de la FIFA, entre ellos el equipo de salvaguardia, y conocer mejor el mundo del fútbol.
"Sabemos que algunos de estos jugadores no llegarán a competir a nivel profesional, pero aun así forman parte de programas de alto rendimiento dentro de sus federaciones miembro. Queríamos ofrecerles unas bases para complementar su formación", explicó Gary Bye, responsable sénior de protección de eventos de la FIFA.
Los jugadores pueden inscribirse en actividades sobre seguridad en internet, juego limpio y conducta deportiva, la experiencia de la Copa Mundial de la FIFA y las vías de desarrollo del futbolista, incluido el Programa de Desarrollo de Talentos de la FIFA.
"También queremos que nos cuenten qué piensan y qué necesitan, y abordar aspectos fundamentales de su desarrollo como personas. Algunos de estos jugadores nunca han viajado en avión. Otros ni siquiera han salido antes de su comunidad", señaló Findlay.
"Esta es una oportunidad enorme para que utilicen el fútbol como una herramienta para crecer, fijarse metas y establecer sus propios estándares, pero, sobre todo, para encontrar la motivación necesaria para superarse".
"Todos ellos son niños, y lo que buscamos es quitarles presión y asegurarnos de que vivan una experiencia fantástica mientras estén con nosotros", subrayó Bye.
Crear las condiciones para que eso ocurra y garantizar que todo funcione correctamente es responsabilidad de la división de Servicios a las Selecciones de la FIFA. Esta trabaja en estrecha colaboración con las federaciones miembro participantes y con diversas áreas operativas (como transporte y alimentación) para garantizar que jugadores, entrenadores y delegaciones disfruten de una experiencia sin contratiempos de principio a fin.
"Durante la fase de preparación, tuvimos un equipo que trabajó muchísimo durante dos o tres meses para organizarlo todo", explicó Sophie Laporte, directora sénior de Servicios a las Selecciones de la FIFA. "Cuando decimos que la preparación requiere mucho trabajo, hablamos de más de 11.000 correos electrónicos intercambiados entre las federaciones miembro y el equipo de Servicios a las Selecciones Todo ese esfuerzo tenía un objetivo: asegurarnos de que recibieran la información necesaria y llegaran a Bakú con todo lo que necesitaban".
Y añadió: "Ver sus caras cuando descubren esta magnífica Villa de los Deportistas no tiene precio. Es en ese momento cuando comprendemos el verdadero sentido de todo el trabajo realizado".
Para los jugadores, la Copa Mundial Sub-15 y Festival de la FIFA dejará recuerdos para toda la vida y quizá se convierta en el primer paso hacia una carrera profesional. Para la FIFA, la experiencia de Bakú también aportará aprendizajes e ideas que ayudarán a dar forma a las próximas ediciones del torneo. En 2027 se invitará a equipos femeninos y, en 2028, la Copa Mundial Sub-15 y Festival de la FIFA incluirá tanto a chicos como a chicas.
"Queremos que el torneo siga mejorando, que sea aún más grande si es posible y que más niños y nuevas generaciones de jóvenes de 15 años puedan disfrutarlo", afirmó Grassi. "A partir de 2028, el reto será organizar torneos tanto para chicos como para chicas cada año. Queremos ofrecer a muchos más jugadores y jugadoras de todo el mundo la oportunidad de participar en una competición de la FIFA".