Jenny y Tyler Bindon forman la primera pareja de madre e hijo que participa en el Mundial femenino y en el masculino, respectivamente
Desde pequeño, Tyler ha conocido de cerca el compañerismo que reina en la selección femenina de Nueva Zelanda
Jenny jugó en la Copa Mundial Femenina de la FIFA™ de 2007 y 2011
La Copa Mundial de la FIFA 2026™ está siendo una competición de récords dentro y fuera del terreno de juego.
Muchos de ellos son hitos que pasarán a los anales, como el que acaba de lograr Lionel Messi de máximo goleador histórico de la competición, el récord de asistencia a los estadios en un solo día o Cristiano Ronaldo convertido en el primer futbolista que ha visto puerta en seis ediciones del Mundial.
La edición de 2026 ha dado al mundo otra primicia: el neozelandés Tyler Bindon ha participado en una Copa Mundial de la FIFA™, al igual que hizo su madre, Jenny, en la Copa Mundial Femenina de la FIFA™.
No es nuevo que en los Mundiales participen miembros de una misma familia. Algunos de los nombres más célebres del deporte han jugado en la competición con familiares e incluso contra ellos. En otros casos, los hijos han seguido la estela de sus padres, como los italianos Paolo y Cesare Maldini o los daneses Kasper y Peter Schmeichel.También ha habido hermanos que han representado juntos a su país, como Bobby y Jack Charlton, campeones de la Copa Mundial de la FIFA Inglaterra 1966™.
Sin embargo, no se había visto a una pareja de madre e hijo hasta que Nueva Zelanda se enfrentó a la RI de Irán en el Estadio Los Ángeles durante la Copa Mundial de la FIFA 2026™. Tyler Bindon sustituyó a Marko Stamenić en el minuto 92 de un partido que se saldó con un empate a 2-2. El defensa, junto con su madre, Jenny, que lo seguía desde las gradas, han pasado a la historia como la primera pareja que ha participado en las dos máximas competiciones de la FIFA: la Copa Mundial masculina y femenina, respectivamente.
Cuando Tyler saltó al terreno de juego, hacía realidad un sueño que comenzó prácticamente desde la cuna. Jenny Bindon fue la portera titular indiscutible de la selección neozelandesa en las ediciones de China 2007 y Alemania 2011 de la Copa Mundial Femenina de la FIFA™, así como en varios Juegos Olímpicos. Por supuesto, a su lado se encontraba Tyler completamente integrado en el entorno selección, cuyas jugadoras contribuyeron a su formación y a cultivar sus habilidades futbolísticas desde temprana edad.
"Ha estado en todos los entrenamientos desde que tenía tres meses —ha declarado Jenny Bindon—. Me ayudaron a criarlo, junto con tantas otras personas, como familiares y amigos, de modo que me permitieron perseguir mis sueños.
El compañerismo que había entre las jugadoras era algo formidable. Muchas personas me ayudaron a criar a mi hijo. Aprendió del fútbol femenino, que es apasionante y fantástico, y ahora juega en el mayor escenario del fútbol: la Copa Mundial".
Hace 19 años, ni el fútbol femenino ni sus selecciones contaban con los recursos que tienen en la actualidad, por lo que alcanzar el sueño de competir en el Mundial femenino con una familia joven no fue fácil para Jenny. Por eso, es más increíble si cabe que los Bindon hayan alcanzado este hito. La exportera neozelandesa es bien consciente de ello.
"Es un logro tremendo para nuestra familia. No lo habíamos planeado, pero es grandioso pasar a la historia. Ver a Taylor en el Mundial representa la culminación de un ciclo. Nos dimos cuenta de que llegaría lejos desde que tenía dos años y jugaba al balón con mis compañeras".
Crecer en el entorno de la selección femenina de Nueva Zelanda influyó en gran medida en el desarrollo del joven y alimentó su deseo de triunfar en el fútbol.
"Mi madre fue una gran inspiración —comentó Tyler—. Pasaba el tiempo en sus entrenamientos, por lo que he crecido en el mundo del fútbol y estoy muy agradecido de que haya sido así.Como vives en ese ambiente desde muy pequeño, no conoces otra cosa. Por eso, siempre quise seguir en él, y ahora que estoy aquí con la selección me parece una gesta muy especial. Ver a mi madre en las gradas es fantástico. Cuando fui junto a ella después del partido y vi su sonrisa, comprendí que juntos habíamos conseguido algo realmente único, que nadie más había hecho en el mundo".
Tras el empate con la RI de Irán, Tyler buscó a su madre para hacerse una foto juntos (disponible aquí) que se ha vuelto viral en las redes y ha aparecido en diversos medios.
"Para mí, esa imagen representa los lazos que nos unen y el logro de mi mamá: saber lo difícil que fue para ella llegar a jugar y demostrar que su fe en mí valió la pena —añadió Tyler—. Fue magnífico compartir ese momento con ella".
"Esa foto significa mucho —comentó Jenny—. Creo que, cuando das gracias y disfrutas de lo que tienes, llega tu momento, como Tyler aprendió bien en el fútbol femenino".
Jenny no ha perdido el contacto con la selección femenina de Nueva Zelanda, y en la actualidad es entrenadora asistente del combinado que se ha clasificado para la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027™.