La veterana fotógrafa deportiva Darla Tamulitis Kelly, de 69 años, está capturando imágenes de su primera Copa Mundial de la FIFA™
Durante casi 20 años ha documentado con dedicación la trayectoria del Houston Dynamo y el crecimiento del fútbol en su ciudad natal
Kelly sigue sumando nuevos proyectos con su inseparable cámara
A lo largo de casi cincuenta años, Darla Tamulitis Kelly ha contado el deporte en imágenes. Ha fotografiado los Juegos Olímpicos y numerosas competiciones universitarias en Estados Unidos, entre ellas, torneos de la NCAA. Desde hace más de 30 años dirige, junto a su marido Robert, su propio medio de comunicación deportivo: él redacta las crónicas, mientras que ella captura las imágenes.
Además de su labor como fotógrafa, Darla, de 69 años, ha sido profesora y entrenadora de un instituto de Pasadena (Texas) durante 47 años. Tiene previsto retirarse al final del próximo curso, aunque evita usar esa palabra y prefiere llamarlo su «graduación». «Soy muy joven como para quedarme sentada como una persona mayor», dijo entre risas.
A pesar de una carrera profesional repleta de experiencias, Kelly aún espera añadir un último logro: fotografiar la Copa Mundial de la FIFA™.
El hecho de que su primera experiencia en un Mundial tenga lugar en su ciudad natal, Houston (Texas), añade un significado especial a este momento. «Me encanta —aseveró—. Es fantástico ver a gente de todo el mundo disfrutando tanto».
Kelly ha fotografiado al Houston Dynamo desde sus inicios y ha visto cómo el fútbol ganaba terreno en la ciudad. Hoy, con la Copa Mundial de la FIFA 2026™ en curso, el gran espectáculo del fútbol internacional se vive en casa.
La emoción de los goles capturada en imágenes
Para Tamulitis Kelly, lo que hace grande a una Copa Mundial no son los marcadores, sino la energía que se respira en las gradas y el intercambio cultural tan especial que se produce cuando aficionados de todo el mundo comparten la misma pasión.
«En Texas queremos que todos se sientan bien recibidos. Somos muy hospitalarios —afirma—. Por lo que me cuentan, las opiniones de los visitantes son muy positivas; parece que Texas les está gustando».
Hasta ahora, su momento mundialista preferido ha sido el primer gol de Cristiano Ronaldo frente a Uzbekistán. «Fue como si su rostro se iluminara y nos dijera: “He vuelto. Aquí estoy, así que no me olviden».
Instantes así son los que siguen inspirando su dedicación a la fotografía deportiva. «Sé que Cristiano y Messi ganan muchísimo dinero, claro que lo sé. Pero, en el fondo, son jóvenes que practican un deporte con pasión; sienten un amor genuino por lo que hacen».
Entre los veteranos que más admira, hay uno con el que le gustaría hablar algún día: el mexicano Guillermo Ochoa. Lo retrató por primera vez cuando apenas empezaba su carrera, siendo todavía adolescente, y sigue viéndolo en partidos internacionales en Houston. «Siempre me mira y sonríe», comenta con humor, convencida de que la reconoce «porque este pelo blanco es difícil de pasar por alto».
En cuanto a quién cree que se proclamará campeón del Mundial, si bien apoyaba a Países Bajos por sus raíces neerlandesas, la eliminación de la selección ha cambiado el panorama. Ahora Francia es su selección favorita, aunque también celebraría con entusiasmo un triunfo de Estados Unidos.
Para ella, sin embargo, el campeón es solo una parte del relato. Lo que de verdad importa es estar allí cuando las historias cobran vida y atrapar, en el instante preciso, esos momentos efímeros destinados a perdurar para siempre. Incluso cuando llegue su «graduación», será difícil imaginar a Kelly alejándose de la cámara que la ha acompañado toda su vida.