lunes 21 marzo 2016, 11:03

Países Bajos sueña con su regreso

Cuando uno piensa en el fútbol holandés, enseguida le viene a la cabeza el “fútbol total”, la seña de identidad de la Oranje de los astros Johan Cruyff y Ruud Krol en los años setenta. Aquella filosofía de juego se caracterizaba por una técnica y una forma física sobresalientes. Por eso no es de extrañar que el fútsal goce también de una gran popularidad en Países Bajos, una nación que ha tenido una gran influencia en la evolución de esta disciplina.

"Nos gusta la técnica, la posesión del balón y jugar bonito. En el fútsal tienes la pelota muy a menudo, hay que ser buenos técnicamente, se generan muchas ocasiones de gol y es un deporte muy rápido. Todo esto nos gusta a los neerlandeses. Es la esencia de nuestra cultura futbolística", explica Marcel Loosveld, seleccionador del combinado nacional de fútsal de Países Bajos, en su entrevista exclusiva con FIFA.com acerca del entusiasmo de sus compatriotas.

Países Bajos organizó en 1989 la primera Copa Mundial de Fútsal de la FIFA, en la que fue subcampeón tras perder en la final contra Brasil. También participó en las tres siguientes ediciones de la prueba reina, pero en todas ellas cayó en la segunda ronda. La Oranje disputó su último Mundial en el año 2000, y se ha perdido los últimos tres. Lógicamente, las ganas de Países Bajos por volver por fin a la cita planetaria son enormes, y el último obstáculo en el camino a Colombia 2016 será Azerbaiyán, selección a la que se medirá el martes 22 de marzo en el duelo de ida de la repesca.

Apoyo incondicional de sus seguidores "Tenemos que trabajar plenamente concentrados, porque tenemos el Mundial al alcance de la mano. Es un partido muy importante. Sería increíble conseguir la clasificación", opina Zaid El Morabiti, capitán del cuadro holandés, en su charla con FIFA.com. Un encuentro en el que, sin duda, volverá a notarse la pasión de sus compatriotas por el fútsal. "He oído que ya no quedan entradas. Habrá 2.200 espectadores en el pabellón. Será un duelo extraordinario", afirma emocionado el atacante.

Países Bajos tiene ante sí la oportunidad de revivir por fin los éxitos del pasado y regresar a la palestra internacional. "No nos tomamos nuestra progresión con la agresividad suficiente. España, por ejemplo, no estaba tan evolucionada entonces, pero ha hecho grandes esfuerzos para progresar del modo en que lo ha hecho. Nosotros, en cambio, hemos descuidado algunas cosas, y me da mucha pena. Se nos olvidó por completo dar pasos importantes", señala un decepcionado Loosveld acerca de la evolución del fútsal en su país.

Y es que Marcel Loosveld, de 53 años, jugó la Copa Mundial de 1989 y marcó el empate a uno momentáneo en la final. A su juicio, una de las grandes desventajas en la actualidad es que Países Bajos no cuenta con una liga profesional, por lo que sus futbolistas no están acostumbrados a emprender misiones del calibre de un clasificatorio mundialista.

Por el contrario, considera una ventaja el hecho de que la repesca consista ahora en solamente dos partidos contra un mismo rival y no en un torneo clasificatorio. "Así nos concentramos sólo en un rival, lo que nos permite analizarlo en profundidad y prepararnos a conciencia", indica.

La mejor defensa es un buen ataque Así las cosas, el preparador no quiere dejar nada al azar. "Debemos intentar defender directamente en su campo. Somos mejores cuando tenemos el balón, por eso tenemos que procurar recuperarlo lo antes posible, y la manera más rápida de lograrlo es en la mitad de la cancha rival", apunta el seleccionador. "Los detalles serán decisivos. Tendremos que estar muy atentos en los saques de esquina, en las faltas o en los cinco contra cuatro", añade El Morabiti, que se dedica también a la enseñanza.

En el diálogo salta a la vista que el jugador de 31 años quiere cumplir a toda costa su sueño de jugar un Mundial. "Supongo que es mi última oportunidad de participar en uno. He jugado todos los grandes torneos de fútsal, pero nunca he ido a un Mundial".

Su seleccionador, sin embargo, sí tiene esa experiencia, "pero no le gusta hablar de ello", desvela El Morabiti, aunque tiene "muy buenos" recuerdos de la Copa Mundial que organizó su país. En cualquier caso, para él es cosa del "pasado".

Porque el presente pasa por Azerbaiyán y el futuro debería pasar por Colombia, y tanto el seleccionador como el capitán afrontan la eliminatoria con optimismo. "Creo que las opciones están al cincuenta por ciento. Ellos tienen buenos jugadores, pero no son Portugal, Rusia o España. Si jugásemos contra alguno de estos rivales, sólo tendríamos un 20 % de posibilidades de clasificarnos", dice El Morabiti.

A la pregunta final de si veremos a Países Bajos en el próximo Mundial de Colombia, ambos responden afirmativamente con confianza y convicción. Los apasionados hinchas holandeses pueden por tanto esperar el fin de la larga travesía por el desierto de su selección nacional de fútsal.