Érase una vez una niña alemana que soñaba con ser algún día una gran futbolista y colgarse la medalla de oro en unos Juegos Olímpicos...
Así podría empezar el cuento del que Anja Mittag es la protagonista. Con la única particularidad, claro está, de que la historia de la internacional alemana no es ficticia. El 19 de agosto de 2016, esta delantera nacida en la ciudad de Karl Marx -la población de Chemnitz se llamó así en honor al filósofo Karl Marx entre 1953 y 1990- ganó la medalla de oro en Río de Janeiro tras superar 1-2 a Suecia en la final del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino. Casi dos meses después, Mittag todavía no se lo acaba de creer.
"Fue, y sigue siendo, algo que me cuesta asimilar. Tras el pitido final, pensé: ‘Acabas de ganar un oro para tu país y has cumplido tu sueño de la infancia’. Es el evento deportivo más importante del planeta y, de pronto, te ves con una medalla entre las manos. Es algo increíble", reconoce Mittag en su entrevista exclusiva con FIFA.com.
El camino a la gloria de esta magnífica atacante comenzó en el VfB Chemnitz, y siguió en el Chemnitzer FC y el FC Erzgebirge Aue. En el año 2002, Mittag recaló en el Turbine Potsdam, club con el que conquistó el doblete de Liga y Copa de Alemania en la temporada 2002-03. No obstante, el primer gran hito de su carrera fue un torneo juvenil.
"Todo empezó con la Copa Mundial Femenina Sub-19 Tailandia 2004, en la que ganamos el título. Sin duda, fue algo muy importante y un buen campeonato en el plano personal. En ese momento fue cuando pensé: 'El torneo ha ido bien, aquí va a pasar algo. Quizá lo consigas, tienes el talento necesario y, con un poco de suerte, llegarás lejos'. A continuación, me llamaron para jugar con la selección absoluta, con la que no tardé en jugar mi primer torneo".
"Sigue siendo algo irreal, algo increíble"Pero, dos años antes, esta jugadora de 1’68 m de estatura ya participó con Alemania en la Copa Mundial Femenina Sub-19 de la FIFA Canadá 2002, donde fue tercera. Mittag está convencida de que este tipo de torneos juveniles influyen considerablemente en la evolución de las futbolistas, y subraya su significado. "Son súper importantes, sobre todo porque te brindan la oportunidad de medirte a jugadoras de tu edad de otros países. Es algo distinto a todo lo demás. Porque en Alemania te enfrentas a tus rivales, pero ¿a otros países? Es algo único. Me parece fantástico que sean tantas las chicas que disfrutan de esta posibilidad. Yo me siento agradecida por haber podido participar en ellos".
Con todo, Mittag no sabría precisar en qué medida le ayudó tomar parte en estos campeonatos en su posterior salto al combinado absoluto de Alemania. "Jugar contra otras selecciones nacionales te permite progresar, y ves las diferencias con respecto a las mejores jugadoras del mundo de tu categoría. ¿Si aquello me ayudó? Seguro que, en cierto modo, sí", explica la artillera de 31 años, una apasionada de los tatuajes, con los recuerdos de Canadá y Tailandia muy presentes todavía.
"Lógicamente, me acuerdo de 2004, cuando fuimos campeonas. Y no hay más que ver al lado de quién jugué: Annike Krahn, Melanie Behringer, Simone Laudehr o Lena Goessling, por ejemplo. Con ellas he ganado también el oro olímpico, hemos recorrido juntas este camino. Hace doce años celebramos aquel título y ahora nos hemos colgado la medalla de oro. Sigue siendo algo irreal, algo increíble".
Gracias a SueciaPara Mittag, que ha sido 146 veces internacional por su país, este triunfo en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Río 2016 tiene una explicación. "El hecho de haber conseguido este oro se lo debo también a mi aventura en Suecia ", afirma la delantera, quien a lo largo de su carrera ha tenido que lidiar con etapas menos buenas, quedándose incluso fuera de la selección germana que disputó la Copa Mundial en casa. "Desde luego, fue muy beneficioso para mí, y más teniendo en cuenta que no me convocaron para el Mundial de 2011. Cambiar de aires me dio un nuevo impulso y todo me salió a pedir de boca. Fue un paso muy importante en mi carrera. Se me volvió a valorar. Fue, sin duda, un avance en la buena dirección".
En menos de un mes arrancará en Papúa Nueva Guinea la octava edición de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA. Mittag, que defiende actualmente los colores del VfL Wolfsburgo, no se la piensa perder, aunque sea por televisión esta vez. "Claro que la veré siempre que pueda y no me coincida con los entrenamientos. Sé perfectamente lo que es. Es bonito ver a estas futbolistas tan jóvenes y observar lo que hace el futuro del fútbol alemán. Es muy interesante", apunta.
Y, para terminar, unos cuantos consejos para esas futuras estrellas: "Es muy importante divertirse jugando al fútbol. Ésa ha de ser la prioridad. Que no pierdan la alegría, que se esfuercen, que aprendan y tengan ganas de mejorar. Pero, además, hay que conservar la alegría de vivir, encontrar ese equilibrio y trabajar para progresar".