“He jugado durante años en esos campos y hoy me alegro de participar en su desarrollo, para que el fútbol jordano pueda disfrutar de ellos muchos años más”. Lo dice con orgullo Farah Al-Badarneh. Es la Directora de Competiciones y Estadios del Comité Organizador Local de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Jordania 2016.
Al-Badarneh, una exjugadora internacional que formó parte de la selección nacional femenina de Jordania, es la ingeniera responsable de supervisar la renovación y el desarrollo de los estadios en los que se celebrará la Copa Mundial Femenina Sub-17. Ha estado presente en todas las etapas del camino de Jordania para albergar la competición.
“Hemos recorrido un largo camino”, explica a FIFA.com. “Empecé trabajando en la candidatura, con la responsabilidad de preparar estudios técnicos de los estadios y de conocer a fondo sus requisitos. Después de ganar el derecho a albergar el Mundial, el paso siguiente consistió en poner en marcha los planes. No resultó fácil renovar las sedes ni añadir nuevas instalaciones a los estadios ya existentes, así como tampoco la reconstrucción de los 17 campos de entrenamiento, muchos de los cuales estaban inservibles y requerían mucho trabajo. Además, necesitábamos ocho campos nuevos. Creo que estamos casi listos, sólo nos falta concluir la última fase de preparativos, que quedará terminada en los próximas semanas”.
La trayectoria de Al-Badarneh en el fútbol se remonta a sus años escolares. “Me apasionaban los deportes y, en concreto, me encantaba el fútbol, pero como a ninguna de las demás niñas les interesaba, tuve que jugar con los chicos. ¡Se quedaban de piedra cuando me veían patear el balón! No comprendían que las niñas pudieran jugar bien al fútbol”.
“Empecé a jugar en Jordania y después me uní al Club Orthodox. Tres años después, me invitaron a formar parte de la selección nacional femenina de mi país. Fue una experiencia única. Tuve el gran honor de disputar muchos partidos y campeonatos. Competí ocho años a ese nivel, hasta que una lesión me obligó a retirarme. Me costó mucho aceptarlo, fue muy doloroso, pero ahora puede decir que el fútbol me ha enseñado a convertir mis flaquezas en virtudes, y a trabajar en equipo para alcanzar el objetivo principal”, añade.
Como futbolista, Farah consiguió grandes logros con la selección nacional. Su mayor éxito fue ganar la Copa Árabe Femenina 2010 y dos ediciones del Campeonato de la Federación de Fútbol de Asia Occidental (WAFF). También participó en los Juegos Asiáticos de 2006 y 2010.
“En aquella época pusimos los cimientos para el futuro. Ganamos en Asia occidental, y nunca olvidaré nuestro triunfo en la Copa Árabe Femenina. Conseguimos derrotar a Egipto, una selección con mucha más experiencia que la nuestra. Además, nos benefició mucho enfrentarnos a los grandes equipos de Asia y nos ayudó a clasificarnos para la Copa Asiática Femenina 2014. Ojalá hubiera estado allí, pero la lesión me lo impidió”, recuerda.
Estudios y deporte Farah compaginó su carrera en el fútbol con los estudios. Sacó notas excelentes y decidió cursar ingeniería en la universidad. “En la escuela me gustaban mucho las matemáticas y destacaba en esta asignatura. Decidí estudiar ingeniería y me especialicé en ingeniería industrial, un campo que me brindaba desafíos muy positivos. Mi madre me animaba a que siguiera jugando, pero a mi padre le preocupaba que el fútbol me retrasara en los estudios. Después, sin embargo, se sintió muy orgulloso, porque hice una estupenda carrera en la universidad y en el deporte”.
“Estudiar ingeniería me sirvió para encontrar soluciones a los problemas en la vida y en el trabajo en general, y a abordar con éxito cualquier situación. Pude comprobarlo cuando se me presentó la oportunidad de trabajar con la Asociación Jordana de Fútbol. Combiné mi experiencia en el fútbol con mis conocimientos de ingeniería y trabajé en muchos proyectos: la mejora de los estadios, el desarrollo del fútbol femenino, proyectos Goal, la concesión de licencias a los equipos y su preparación para que pudieran cumplir con los requisitos de la AFC. Por lo tanto, no tuve dificultades para ponerme a trabajar con el Comité Organizador Local de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA”, explica.
Farah está convencida de que la celebración de Jordania 2016 será sólo un primer paso para un futuro mucho más brillante del fútbol femenino en su país. Servirá como impulso. “Creo que hemos conseguido y que conseguiremos muchísimo con esta gran competición", asegura. "Ya nos ha ayudado a desarrollar el fútbol femenino en Jordania y en el resto de Oriente Próximo. La sociedad acepta mucho mejor el fútbol de mujeres que nunca antes. Independientemente de los resultados, espero más interés en el fútbol femenino, y eso quiere decir que debemos seguir trabajando”.