Según se acerca la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Jordania 2016, los preparativos van acelerándose día a día. El país anfitrión confía en albergar con éxito la primera cita mundialista de fútbol femenino celebrada en Oriente Próximo. Pese a la gran diferencia de experiencia entre el fútbol femenino jordano y la mayoría de las selecciones participantes, los seguidores locales quieren ver a su equipo llegar a la segunda fase en su primera participación en la competición.
A diferencia de muchas otras selecciones, su cuerpo técnico está compuesto únicamente por gente del propio país, que posee la experiencia necesaria para guiar al equipo en este gran campeonato. Para ver de cerca los preparativos de la selección jordana, FIFA.com ha visitado uno de sus entrenamientos y entrevistado al seleccionador Maher Abu Hantash, que no oculta su alegría por albergar el certamen: “Nos pusimos muy contentos cuando nos concedieron la organización del Mundial. Queremos dar una imagen positiva del Reino a todos los visitantes, ya sean las selecciones participantes, los aficionados o los turistas. Jordania es uno de los países pioneros en fútbol femenino de Oriente Próximo, y sabemos que vamos a lucir nuestras capacidades técnicas y organizativas, así como nuestro amor ilimitado por el fútbol”.
Una preparación intensa Abu Hantash ha desempeñado un papel importante en la aparición del fútbol femenino en Jordania y en su auge desde hace 11 años, ya que dirigió a la primera selección femenina, con la que ganó varios títulos regionales y disputó distintas fases de clasificación asiáticas y olímpicas. Tras haber trabajado un cierto tiempo en el desarrollo del fútbol femenino en Bahréin, Abu Hantash regresó a Jordania para tomar las riendas del combinado que representará al Reino Hachemí en el Mundial femenino sub-17, y no tardó en ponerse manos a la obra: “Empezamos a trabajar enseguida”, explica, “e iniciamos la primera etapa de la preparación en junio de 2015. Durante esa etapa, realizamos varias concentraciones en la región, en Alemania y en Uzbekistán. Jugamos 6 encuentros, lo que nos permitió adquirir experiencia. Nuestras chicas apenas están comenzando su aventura, tras haber disputado el Campeonato de Asia”.
“En este comienzo de 2016, vamos a ultimar nuestro plan de preparación hasta el comienzo del campeonato. Vamos a procurar variar los preparativos, con concentraciones en Jordania, recibiendo a selecciones con estilos variados, con torneos cuadrangulares, concentraciones en el extranjero y sesiones de entrenamiento intensivas. Hemos empezado enfrentándonos a Egipto, y esperamos la respuesta de otras selecciones. El objetivo es aumentar el grado de preparación técnica y física, más que fijarnos en los resultados”, añade.
Un salto hacia delante No cabe duda de que la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA permitirá al fútbol jordano dar un salto hacia delante. El camino recorrido es largo desde los comienzos en 2005, sin contar los avances que se producirán después de este Mundial. “Confiamos mucho en esta competición, más allá de los resultados deportivos”, señala Abu Hantash. “Me acuerdo de nuestros comienzos hace 11 años, cuando propusimos crear una selección nacional y una liga de clubes. Era algo nuevo para la sociedad del país, y algunos no aceptaban que las chicas jugasen al fútbol como los hombres. Superamos los primeros obstáculos con éxito eligiendo a chicas con talento, y después puliendo su nivel técnico. Eso nos permitió ganar el Campeonato Femenino de Asia Occidental, lo cual supuso la primera piedra para construir unos cimientos sólidos. Las ideas preconcebidas en torno al fútbol femenino evolucionaron con rapidez”.
“Sin la motivación de las jóvenes jugadoras, el apoyo de sus familias y la fe de la Asociación Jordana de Fútbol, no habríamos conseguido esto”, continúa. “Con el paso de los años, casi todo cambió: creamos numerosos clubes, que participaron en una liga femenina organizada y que goza de mucho seguimiento. Ahora tenemos selecciones sub-14, sub-17 y sub-19. Los centros del Príncipe Ali reclutan a las jóvenes prometedoras y les inculcan los fundamentos del juego. Es un gran orgullo trabajar en el seno de una organización semejante”.
Ambiciones y retos El experimentado Abu Hantash es consciente de que el nivel competitivo en el Mundial es muy superior al de todos los torneos en los que ya ha participado con su equipo: “Sabemos perfectamente que nuestra misión es difícil. La diferencia de experiencia entre nuestras jugadoras y las demás selecciones acostumbradas a disputar esta competición son considerables. La mayoría de las 15 formaciones que acudirán a Jordania tienen bastante peso en el mundo del fútbol. Tal vez seamos la única selección que nunca ha competido en un gran campeonato global”.
“Pero en el fútbol no hay nada imposible. No hay que dar nada por sentado. Debemos disfrutar con lo que hacemos. La única forma de que el equipo salga airoso es concentrarse bien en la preparación técnica, y acumular experiencia disputando partidos internacionales. Vamos a comenzar el campeonato con más de 25 partidos en nuestro casillero. Vamos a seguir armándonos de ambición y de determinación. Hay que creer en nuestras capacidades. Todavía quedan varias semanas antes de que conozcamos a nuestras rivales y podamos estudiar su juego. Espero que nos salga bien nuestra misión”, asevera.
“Esperamos contar con el apoyo de todos los jordanos, porque los necesitamos. Nuestro verdadero triunfo es albergar este campeonato y construir un futuro radiante para el fútbol femenino en Jordania”, concluye Abu Hantash.