Más de 2.500 niños compiten en la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA™
La política de Salvaguardia de la FIFA y el programa FIFA Guardians™ garantizan un entorno seguro
Azerbaiyán acoge la primera edición del torneo, en la que participan 189 países
La primera edición de la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA™ ya avanza de la fase de clasificación a la fase de grupos y, aunque la mayor parte de la atención se centra en el campo, un equipo de profesionales altamente capacitados observa atentamente y brinda apoyo a los jugadores fuera de él.
La Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA™ es una nueva competición de la FIFA concebida para fomentar el desarrollo a largo plazo de jóvenes futbolistas de todo el mundo. La primera edición masculina está abierta a jugadores nacidos entre 2011 y 2012. En el torneo participan 189 federaciones miembro, por lo que es, con diferencia, el torneo de la FIFA con mayor número de jugadores celebrado en una única sede, con más de 2500 jugadores compitiendo en Azerbaiyán.
Aunque no hay duda de que algunas de las estrellas del futuro están compitiendo en el torneo, también existe la posibilidad de que muchos chicos nunca lleguen a ser profesionales, por lo que el torneo debe ir más allá del fútbol.
A través de la política de Salvaguardia de la FIFA y el programa FIFA Guardians™, este torneo se centra en brindar alegría, educar y ofrecer una gran experiencia de vida a los jugadores en un entorno seguro respaldado por el trabajo que realiza la FIFA en este sentido.
"La salvaguardia es fundamental para garantizar la seguridad de los jugadores en todo momento. El torneo es inclusivo. Tenemos diferentes culturas e idiomas, y distintas legislaciones que la gente respeta", explicó Gary Bye, responsable sénior de la salvaguardia en eventos de la FIFA.
"Un aspecto importante, y único, de este torneo es que permite que los niños sean niños. Aunque la atención se centra en lo que ocurre en el terreno de juego, es importante recordar que los participantes son jóvenes y deben tener la oportunidad de expresarse fuera de él de una manera adecuada para su edad".
El equipo de salvaguardia, dirigido por Bye, ha habilitado una zona de recreación que permite a los jugadores hacer precisamente eso: divertirse como niños.
"Todos son niños y la idea es liberarlos de la presión de jugar un torneo y asegurarnos de que tengan una experiencia maravillosa mientras estén aquí con nosotros. Los dejamos jugar y ya. Creemos que primero hay que desarrollar a la persona y luego entrenar al jugador", declaró.
"Hace poco tuvimos una sesión en la zona de recreación con tres equipos de distintas partes del mundo: dos de África y uno de Europa. Los niños estaban haciendo aviones de papel y la actividad de repente se convirtió en una gran competición".
Al final, todos estaban cantando y bailando juntos. Parecía un verdadero festival. Es algo que no suelen vivir en las escuelas. Es una experiencia única, y es maravilloso ser testigo de esto y ver cómo los niños interactúan entre sí".
La formación y el desarrollo de los jugadores también son fundamentales para la labor del equipo de salvaguardia.
"Reunir a todos en un mismo lugar ha sido todo un reto, pero basta con ver lo que ocurre en la villa para comprobar que los chicos están disfrutando de la experiencia y conviviendo entre ellos. Sabemos que algunos no llegarán a jugar al fútbol de manera profesional, pero todos forman parte de programas de alto rendimiento en sus federaciones miembro".
"Queríamos sentar las bases de su formación, así que creamos el Rincón del Aprendizaje".
Este espacio está pensado para preparar a los futbolistas del futuro y está abierto a todos los participantes del torneo. A través de cuatro módulos, los jóvenes pueden aprender sobre distintos temas que van más allá del fútbol.
Aunque se recomienda que todos los jugadores participen, los módulos son voluntarios. Entre los temas que se abordan figuran la seguridad en internet, incluido el uso del Servicio de Protección en las Redes Sociales de la FIFA, y la importancia de dar lo mejor de uno mismo durante el torneo. Este último módulo profundiza en el juego limpio y la conducta deportiva, valores que los acompañarán a lo largo de sus carreras. El departamento de desarrollo técnico también ofrece dos módulos dedicados al crecimiento futbolístico de los jugadores y a los pasos que pueden dar para llegar al fútbol profesional.
El programa FIFA Guardians™ ofrece a las 211 federaciones miembro de la FIFA herramientas para prevenir situaciones que puedan poner en riesgo a los niños en el fútbol y actuar de forma adecuada cuando sea necesario. El programa se enmarca en el artículo 3 de los Estatutos de la FIFA y se ajusta al artículo 23 del Código de Ética de la FIFA.
"Todos los equipos deben viajar acompañados de un responsable de salvaguardia", señaló Bye. "Algunos de ellos cuentan con la acreditación FIFA Guardian, que obtuvieron tras completar nuestro diploma de la FIFA. Es fantástico verlos poner en práctica lo que han aprendido y velar por la seguridad de sus jugadores durante el torneo".
Kripa Sharma es responsable de salvaguardia y bienestar de la selección de Nepal y cuenta con la certificación FIFA Guardian. A principios de este año, se convirtió en la primera representante de la Federación Nepalí de Fútbol (ANFA) en obtener el diploma de la FIFA en Salvaguardia Infantil.
"La FIFA pidió que cada equipo designara a una persona para que sea la guardiana FIFA, y yo fui seleccionada para participar en el programa. Hice los cursos, aprendí mucho y después llevé esos conocimientos a Nepal para ponerlos en práctica", explicó.
"Estos programas no se limitan a presentar una iniciativa: también permiten establecer los procedimientos y controles necesarios para que funcione correctamente. Gracias a toda la formación que recibimos, sabemos cómo actuar si surge algún problema".
Sharma puede comprobar de primera mano lo que esta Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA™ significa para los jugadores de su selección y las oportunidades que les brinda. Para muchos de ellos, este viaje supone su primera experiencia en el extranjero.
Para venir aquí, tuvieron que tramitar su primer pasaporte. Son niños y se adaptan a todo con mucha naturalidad, pero de vez en cuando necesitan un poco de orientación. Les recordamos que no tienen que ponerse nerviosos y que todo va a salir bien.
Viajar al extranjero, obtener su primer pasaporte y enfrentarse a rivales con diferentes estilos de juego les ayudará a crecer como futbolistas. Pero la experiencia también les dejará recuerdos y enseñanzas que los acompañarán toda la vida.
"Nuestro país es hermoso, pero pequeño. No estamos acostumbrados a ver un cielo tan inmenso, así que todo esto nos sigue fascinando, ¡incluso a mí! Los chicos veían aviones en el cielo y pensaban que eran cohetes. Entiendo perfectamente su reacción porque me pasó lo mismo la primera vez que lo viví".